lunes, 23 de abril de 2018

momentazo #546: space boy


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The Baby & the Satellite (Micah P. Hinson, 2005)
FOLK
ALTERNATIVO - americana

Casi una hora de duración para este falso EP que recoge las primeras canciones de Hinson, esas que agrupara en una demo del mismo título y que le abrieron las puertas para la grabación de su primer LP. Ante la buena acogida de este, el cantautor afincado en Texas se decidió a regrabar esos temas primerizos y el resultado es este disco que más que un complemento es una obra de enjundia en la carrera del autor de "Diggin A Grave". Además, la demo de 2001 ocupa la última pista del disco. En ella podemos apreciar las canciones en su estado embrionario.

Un artistazo que aquí ya anunciaba que iba para figura

El artwork señala al EP como una obra aparte y se diferencia del resto de la producción del norteamericano en que no aparece esa fijación por el cuerpo femenino. Un fondo beige y unas letras sencillas adornan una obra que maneja ya los tics que iban a encumbrarlo como una de las sensaciones de estos albores del siglo XXI, ese heredero de Bob Dylan que todos buscan y que con Micah parecía que al fin había llegado.




Con los discos se ha ido diversificando y ofreciendo nuevos matices de su paleta, pero el folk siempre ha sido el elemento dominante. Ya sea con guitarra acústica o eléctrica, piano o toques de sintetizador, Hinson había encontrado ya desde el principio su voz. Tan profunda como un artistazo al que no le pesan los ecos a Woody Guthrie, el mencionado bardo de Duluth o un Roy Orbison que se me aparece cada vez que abre la boca. Al final la cosa se enfriaría, pero aquí Micah anunciaba que iba para figura.

domingo, 22 de abril de 2018

jurado popular #86: el tiempo de las cerezas

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Depression Cherry (Beach House, 2015)

 
"Para mí todo un descubrimiento, disco intimista, cuidado, elegante, que como su nombre indica (Depression Cherry) juega tanto con la alegría como con la tristeza. Un ejemplo claro de dream pop con temazos como Sparks, PPP, Beyond Love... Son ejemplos de este gran disco que te lleva a otro nivel, una auténtica joya sin duda. 8/10" (Mr Noise)



 
"Potente, oscuro y siniestro a partes iguales.... Ah no, que me confundo, que este si que es muuu bonito.
Por desgracia no he podido dedicarle el tiempo suficiente como para poder dar una opinión detallada, pero sí que me ha dejado una huella bastante destacable... Y es la del aburrimiento. Aburrimiento por una monotonía lánguida y exasperante pero, por suerte, no duradera.
Definitivamente, esto no es para mí." (-) (El Martillo de los Dioses)




 
"Un disco volátil, frágil, imaginativo y un pelín insustancial. Adjetivos que se evaporan antes de ser expresados para definir una música que puede gustar a casi cualquiera. Eso es un meritazo, porque el dúo norteamericano siempre se las apaña para trabajar con ingredientes de primera. Otra cosa es que haya conseguido hacer un plato exquisito con ellos, que tampoco. El disco podría sonar eternamente y causar buenas sensaciones, pero mella, lo que se dice mella, a mí no me la acaba de hacer. 6/10." (La Ranra)







"Un discazo. Me recuerdan a My bloody Valentine, eso sí, en versión noña, no por ello malo. Es un trabajo tranquilo e intimista, aquí no hay potencia ni golpes sobre la mesa, pero está cargado de sentimiento. Me flipa la atmósfera que envuelve casi todas las canciones, y mención aparte para Beyond Love (esa guitarra es brutal). 7,5/10." (Barbanegra)

martes, 17 de abril de 2018

momentazo #545: empapado en basalto

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Soused (Scott Walker & Sunn O))), 2014)
EXPERIMENTAL
AUTOR / VANGUARDIA - drone

A Walker parece que le entran las prisas y en una fiebre inédita en su carrera sólo espera dos años para realizar su siguiente movimiento discográfico. Un movimiento, como siempre, arriesgado y con mucha miga.

Un disco potente, lírico y muy duro, de una aridez que empata con el paisaje lunar de la portada

Esta vez se alía con los reyes del drone metal, Sunn O))), unos alquimistas perversos que moldean el sonido a base de una adoración fanática del drone como el lienzo espacioso sobre el que arrojar sus brochazos aparentemente amorfos, pero que acaban teniendo una precisión casi maquinal. Una alianza que ya estaba tardando en producirse.




El saldo de la misma es un disco potente, lírico y muy duro, de una aridez que empata con el paisaje lunar de la portada. Lo esperado, la verdad. El gato al agua de la colaboración se lo lleva Scott, creo que no podía ser de otra forma. Su voz es la que marca a fuego una obra que aun siendo diferente a lo que venía ofreciendo el de Ohio, acaba siendo más de lo mismo en cuanto a ese ardor que no parece haber forma de calmar. Ahora no hay cuerdas, sino ruido informe, una masa de electricidad con la que edificar un nuevo monumento.


Al final, el megalito tampoco impone tanto como esperaba, pero en su defensa, "Soused" tiene más "encantos" a la vista que ese hermético "Bish Bosch". Puede que no sea tan profundo como el anterior, pero con menos minutaje consigue una concreción que se acaba agradeciendo. Una nueva muesca en su revólver.

lunes, 16 de abril de 2018

momentazo #544: por viejo o por diablo

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Dust (Screaming Trees, 1996)
ROCK
ALTERNATIVO / PSICODELIA - postgrunge

"Dust" estaba destinado a lanzar a la fama a unos Screaming Trees que llevaban más de una década luchando por su hueco. El anterior, "Sweet Oblivion" (1992), había sido una pequeña sorpresa para la discográfica merced a la aparición del grupo en la banda sonora de "Singles". Había pues muchas esperanzas puestas en esta continuación. Esperanzas que se vieron truncadas pronto. Cuatro años era demasiado tiempo para que el olvidadizo mundo del rock se acordara de esta banda semioculta en los bosques del noroeste y, aunque giraron durante casi dos años, contando con la colaboración de todo un Josh Homme, la cosa no cuajó y este se convertiría en el testamento en vida de los de Mark Lanegan.




Es cierto que además del lapso de tiempo entre uno y otro disco, aquí los Trees apuestan por rebajar esa tensión al rojo que tantos réditos les había dado. Esta se mantiene intacta en "Dying Days" con solo reventador de Mike McCready (Pearl Jam) y en una sulfúrica "Witness". Sin embargo, en el grueso del disco lo que mandan son las texturas propiciadas por la inclusión de sitares, cuerdas y teclados. Llamadme loco pero aunque sólo sea durante unos segundos llegan a sonarme al "Revolver" (The Beatles, 1966). Este lujo redunda en una hondura neopsicodélica que casa de manera espectacular con la voz portentosa de Lanegan. Los arrima aún más al blues y puede que por eso requiera más paciencia que sus pelotazos anteriores.

El canto de cisne de Screaming Trees goza de un estatus magnífico con los años y es capaz de mandar al carajo a la mayoría de discos de los supuestos popes del movimiento

Tal vez por todas estas razones "Dust" no haya puesto al grupo donde merecía, pero el tiempo ha colocado al disco en un pedestal. Cuando salió, las luminarias del grunge ya habían entregado sus mejores trabajos y no tenían mucho más interesante que añadir. Lo cierto es que el canto de cisne de Screaming Trees goza de un estatus magnífico con los años y es capaz de mandar al carajo a la mayoría de discos de los supuestos popes del movimiento. Por algo será.

domingo, 15 de abril de 2018

jurado popular #85: cuando el futuro suena añejo

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Dangerous Days (Perturbator, 2014)

"Reconozco que no es un disco que entre fácilmente, sobre todo si no conoces el género.

Obviamente, es una música inspirada en el cyberpunk, así que evoca a películas, manga y videojuegos del género. Así que aquí solo hay arpegiadores, sintetizadores retro, baterías programadas y algo de chiptune, consiguiendo ese sonido retrofuturista.

Tampoco hay que olvidar que se nota, y mucho, el trasfondo metalero de James Kent (esa Satanic Rites ).

Independientemente de que es un disco que me gusta mucho, reconozco que tiene varios puntos negros, como el abuso de los samples noventeros de guitarra, esa insoportable Humans Are Such Easy Prey y la constante de portadas que parecen sacadas de un cómic porno de los ochenta.

En cualquier caso, en el disco hay temazos que de ir firmados por Daft Punk o M83 estaríamos hartos de escucharlos en radio y televisión.

Definitivamente, la música electrónica es territorio gabacho." (El Martillo de los Dioses)







"Me ha recordado a música de película manga o videojuego del estilo, y no es una crítica, me ha encantado la ambientación oscura, opresiva y en algunos momentos de luz en otros temas, así que son pocos los que descargan la opresión y angustia del disco. Me han flipado future club y hard wire, ejemplos de lo anterior. Me ha sorprendido dentro de mis limitaciones en el género. 6,5/10" (Mr Noise)






"Lo que he escuchado se parecen a las demos de ASM de msdos" (Lord of Riff)




"En música electrónica estoy bastante pez. Hay cosas que me gustan y otras que no y no sé muy bien porqué. Esto me suena como añejo, como a retrofuturismo. En cierta forma me retrotrae a los ochenta y a ciertas películas. También hay momentos en los que suena a videojuego. Me ha parecido bastante sugerente, aunque acaba pecando de lo que suelen en este estilo. Con media hora hubiera flipado. Con más del doble, ¡uf! 6/10" (La Ranra)





"He estado, y sigo estando, con esto de fondo cada vez que me pongo con el TFM, y mi cuerpo pide coca. Tengo que reconocer que me ha molado bastante, de las cosas buenas que tiene, no tengo mucho más que añadir a lo que habéis puesto ya vosotros. Suena futurista y vintage a la vez, el año pasado vi una peli de terror, que usaba una banda sonora de este estilo y quedaba flipante. La única pega que le saco, es que para mí el disco suena como una canción muy larga, soy incapaz de diferenciar los cambios de tema, salvo cuando son muy obvios. Ta guapo. 7,5/10" (Barbanegra)

la interzona #177: el tríptico de las delicias

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Bish Bosch (Scott Walker, 2012)
EXPERIMENTAL
AUTOR / VANGUARDIA - tormenta en ocre

Scott Walker etiquetó este disco como la tercera parte del tríptico desolador que iniciara con "Tilt" (1995) y continuara con "The Drift" (2006). Estamos hablando de materiales pesados y discos densos, profundos y difíciles como la época que los parió. Pues bien, todo esto se multiplica en este tercero, haciéndolo el disco más oscuro, autista y brutal de esta trilogía y de toda su carrera.


Todo esto es algo a tener en cuenta antes de la inmersión. Hay que ir bien preparado, por mucho que eso tampoco nos vaya a salvar del impacto que supone un disco en el que Walker corta casi todas las conexiones de su música con la realidad. Sus letras, su concepto y su desazón surgen del mundo en que vivimos. En medio de la peor crisis económica y de todo tipo que se recuerda, este disco aventa los traumas y la angustia de los tiempos, pero lo hace con una música a la que no podemos agarrarnos.

Música experimental en el sentido estricto, sin concesiones a nada ni a nadie, abstracta y con los ganchos mínimos de rigor

Schoenberg, Stravinsky, machetes, pedos, ritmos salseros que salpican con ironía, en definitiva, las cosas más extrañas que se nos puedan ocurrir, son los materiales sobre los que Walker ha trabajado durante tres años para grabar este cierre de etapa. El resultado, por supuesto, no podía ser nada que se parezca a lo que conocemos ni que podamos imaginar a priori. "Bish Bosch" es música experimental en el sentido estricto, sin concesiones a nada ni a nadie, abstracta y con los ganchos mínimos de rigor, que en este caso son mucho menos frecuentes que en los dos discos anteriores. Tal vez por eso sea el disco que menos me llega de los tres.




Los veintiún minutos de "SDSS1416 13B (Zercon, a Flagpole Sitter)" son el corazón y el resumen perfecto de lo que pasa en el álbum. Su parsimonia, sus dinámicas, su rareza, conforman un tema agresivo, hipnótico e insufrible. Un peaje altísimo que hay que pagar al enfrentarse a esta obra. Una carga que no ayuda a la digestión de un disco interesante pero incomible.

sábado, 14 de abril de 2018

tótem #114: el modelo a seguir

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Álbum: This Years Model
Artista: Elvis Costello
Año: 1978
Sello: Radar
Productor: Nick Lowe

1. No Action
2. This Year's Girl
3. The Beat
4. Pump It Up
5. Little Triggers
6. You Belong to Me

7. Hand in Hand
8. (I Don't Want to Go to) Chelsea
9. Lip Service
10. Living in Paradise
11. Lipstick Vogue
12. Night Rally
POP
POWER POP

Elegido mejor álbum del año por las publicaciones más prestigiosas, la verdad es que este disco impresiona incluso al oyente más experimentado. Y no lo hace por ser un bicho raro ni un laboratorio de experimentación. Es solo pop pero tratado con un respeto sin precedentes.

Tremendas composiciones ejecutadas por una banda increíble

Para empezar, derriba la estúpida pared con el grafiti que decía que el pop no necesitaba de profundidad. Y lo hace a base de escritura inteligente y personal y música intrincada y sencilla a la vez. Intrincada de tocar, sencilla de digerir. Tremendas composiciones ejecutadas por una banda increíble. No solo el bajo se te mete en el oído interno y te lo tritura, sino que la batería es una auténtica apisonadora y los teclados disparan ráfagas de una belleza incendiaria. Por supuesto, Costello también está inmenso en la puesta en escena de unas canciones ya inmensas.


La verdad es que no entiendo cómo he tardado tanto en darme cuenta de lo imprescindible que es este disco. Lo veía un poco retorcido, cuando el retorcido he sido yo, ya no me cabe ninguna duda.

Curiosidades

- Las primeras ediciones del disco aparecían con un supuesto error de impresión en la portada. Esta aparecía movida y con líneas de colores a la derecha y las letras "E" de Elvis y "T" de This aparecían en la contraportada. Un fallo que no era tal, sino un efecto buscado por Barney Bubbles, diseñador de esta mítica cubierta.

- La leyenda cuenta que para posar para esa foto, Costello pidió al fotógrafo Chris Gabrin que le pusiera el disco "Hotel California" de los Eagles. El motivo no era otro que el deseo del artista de aparecer realmente cabreado. Sí, odiaba el disco como no podía ser de otra forma.

- Este segundo disco fue el primero que grabó con los fabulosos The Attractions, una banda de acompañamiento con la que tocaría el cielo desde este primer intento.