lunes, 30 de marzo de 2009

¡atiende, pájaro! #5

Orangután Jones no era un tipo simpático. Por eso cuando Minnie le dijo eso de "Hueles raro" con ese tono agudo tan irritante, frunció el entrecejo y murmuró: "Pero si me he lavado. Será el dedo". La ocasión la pintaban calva para que Minnie apostillara, "Ya te has metido el dedo en el culo, ¿no?"..........................................

"¿Yo?..... Mmmmmm.... eh.
..... no."

Mala cosa, Orangután.

miércoles, 25 de marzo de 2009

¡atiende, pájaro! #4

Johnny se buscó un rincón oscuro en su hogar. Estaba solo. Bueno, también estaba su mujer, pero eso no contaba. En medio de la noche se preparó.... ¡Prrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrt! Un cuesco monumental rasgó el silencio. Se quedó callado aguantando la respiración.

A los 5 segundos, una respuesta..... "¡Yeah!".

Mala cosa, Johnny.

loco en el coco/insane in the brain

En la historia del pop se han sucedido los casos de artistas de creatividad desbordante que coincidía con un estado mental, digamos, no demasiado estable. Los casos han sido numerosos, y por supuesto solo conocemos los más célebres. Los nombres que aquí propongo no son casos escondidos dentro del imaginario colectivo. Se trata de los de siempre, sí, pero puede que haya alguno por ahí que no los conozca. Por si acaso, allá van.

Syd Barrett (1946 - 2006)



El duende ácido que liderara a los primeros Pink Floyd siempre fue acusado de un comportamiento errático y ha llegado a ser calificado por sus conocidos como un ser intuitivo y frágil. Consecuencias del abuso del ácido o no, esto no sería suficiente para llamarlo loco, o mejor, mentalmente inestable. No, además de todo esto, Barrett sufrió esquizofrenia. Ya fuera por predisposición genética o ayudado por sus excesos y situaciones de estrés, toda esta locura es palpable en su obra.

Sin ser demasiado técnicos podremos detectar desviaciones en temas intrigantes y sugerentes como "Astronomy Domine" o "Bike" de 1969.

Brian Wilson (1942 - )



El líder de los Beach Boys también ha sufrido episodios de enfermedad mental. Tras el triunfo de Pet Sounds (1966) el californiano vio cómo se paralizaba la gestación de su mastodóntico proyecto ulterior, SMiLE. Según se cuenta, esta creatividad que le ardía en el cerebro junto al nacimiento de su primer hijo en 1968, fueron el detonante de un largo proceso de esquizofrenia o trastorno bipolar (no queda claro en las fuentes consultadas qué es lo que tení
a Wilson). Tampoco podemos olvidar el papel de las drogas en esta enfermedad. No creo que el introducirse en la cocaína por esas fechas ayudara precisamente.

En cualquier caso, Brian
Wilson es considerado uno de los compositores más grandes del rock norteamericano como atestigua su amplia producción con los Beach Boys. En cuanto a su faceta en solitario, habría que destacar que el proyecto inacabado, SMiLE, cristalizó de manera oficial en 2004. El disco, aunque grabado casi 40 años después, está pleno de brillo pop y aunque se trata de ideas algo sobrevaloradas, muestra en buena medida el talento obtuso y desquiciado de un creador mayúsculo dentro de eso que llamamos pop-rock.

Daniel Johnston (1961 - )




Este es sin duda un caso peculiar. Un cantautor pop auténticamente bizarro en su forma de cantar (un agudo que o te engancha para siempre o te irrita hasta la muerte), en sus melodías a la vez atractivas y retorcidas, y en lo casero de sus propuestas (empezó grabando cassettes a las que diseñaba la portada). Debido a esto último, el sonido de sus discos es deliciosamente amateur. Como tu vecino del quinto, con la peculiaridad de una enfermedad mental que lo mismo que lo ha ayudado a crear delicias cósmicas, le ha torturado hasta afirmar cosas como,

"Creo en Dios y ciertamente creo en el demonio. Hay ciertamente un demonio, y sabe mi nombre".

Con esta frase se abre el imprescindible documental sobre su vida titulado The Devil and Daniel Johnston. Es uno de los mejores documentos para apreciar el grado de locura e inspiración que desborda este personaje. También podemos apreciarlo en cualquiera de sus canciones como por ejemplo, "King Kong". Un incomprendido y perseguido. ¿Como él?




Sus estancias en instituciones mentales han sido prolongadas como el caso que nos sigue. No podía olvidarme del panorama patrio con el "gran" Manolo Kabezabolo (1966 - ), cantautor punk cuyos ataques esquizofrénicos lo retuvieron en un centro psiquiátrico hasta el año 2000. Daba conciertos gracias a los permisos que obtenía para pregonar su evangelio con temas tan suculentos como el pelotazo, "El aborto de la gallina", la prueba irrefutable de que Spain is different, pero no tanto.

martes, 17 de marzo de 2009

el timo de los discos en directo

Raras veces una grabación en directo puede superar a una de estudio. La historia de la música está llena de ejemplos. No, los discos en directo no suelen quedar bien en las listas de los mejores. Y sin embargo hay un puñado de ellos que avasallan y confirman la regla. Son raros ejemplares que capturan el aire de una noche/momento irrepetible para que lo repitas en tu reproductor ad finitum.

Está claro que la experiencia de un concierto es inimitable, aunque algunas veces un pequeño grupo de elegidos han logrado acercarse bastante.
Sin pretender ser enciclopédico y sin importarme caer en obviedades aquí presento una pequeña y creo que jugosa muestra.

Jacques Brel -
Olympia '64 (1964) *****

Un artista único inflamando un auditorio mítico. Y con "Amsterdam". La mejor apertura que nadie pudiera soñar.

Johnny Cash -
At Folsom Prison (1968) *****

Lo que más me gusta es cómo Johnny se dirige a la audiencia que como el título indica son los presos del penal de Folsom. Lo hace sin paternalismo ni compasión, teniendo siempre en cuenta que está dirigiéndose y deleitando a seres humanos.

James Brown -
Live at the Apollo (1963) *****

Mr. Soul, el padrino indiscutible en su terreno. Una bestia indomable en un concierto que deja sin aliento. Fue pionero en esto de los discos en directo y demostró que la gente pagaría por canciones que ya tenía si la interpretación merecía la pena.

Jerry Lee Lewis -
Live at the Star Club, Hamburg (1965) *****

Nada más comenzar "Mean Woman Blues" ya nos damos cuenta que esto va a ser histórico. Desearías estar allí en ese momento. Absolutamente diabólica.

Motörhead -
No Sleep 'Til Hammersmith (1981) *****

La Biblia del cuero y el acero en una demostración de poder absoluta. Cuando el heavy se acerca al punk...



The Allman Brothers -
Live at the Fillmore (1971) *****

Inmenso tratado de blues-rock. Inmenso en todos los sentidos. Los 23 min. de "Whipping Post" así lo atestiguan.

Deep Purple -
Made in Japan (1972) ****

Cuando me entran dudas sobre lo bueno que sigue siendo no tengo más que ponérmelo. En el exceso hay solaz también.

Paco Ibáñez -
En el Olympia (1969) *****

Sí, un triunfo de la palabra que se alza ante las imposiciones. Lejos del hogar, pero increíblemente arropado por un público que raya el fanatismo.

MC5 -
Kick Out the Jams (1969) *****

Mi favorito. Un incendio de proto-punk y blues crudo con las arengas de un Rob Tyner en estado de gracia. Pocos fallan en un disco de sonido arisco e imperfecto pero tremendamente apasionado y vivo. Mención especial para el duelo atómico de Wayne Kramer y Fred "Sonic" Smith. La apoteosis.





lunes, 16 de marzo de 2009

una bala para el rey




No deja de sorprenderme cómo nos la intentan colar las televisiones constantemente. Como resulta que la tontería esa que se sacaron del "23-F" hace unas semanas fue récord de audiencia o no se qué, ahora se sacan de la manga "Una bala para el rey" sobre un atentado frustrado contra el rey por parte de ETA.

No sé qué interés puede tener una reconstrucción de hechos que volverá a ser totalmente subjetiva y efectista sobre un suceso en el que realmente no pasó nada. Pero como parece que han encontrado otra gallina de los huevos de oro, pues nada, a explotarla. Así nos va. Tenemos la televisión (pública) que nos merecemos.

Por otra parte, no sé de qué me extraño cuando esta ha sido la táctica de los últimos años. Desde la aparición de "Gran Hermano", todas las cadenas han estado atentas a disfrazarnos el último boom para colarnos cualquier bazofia que se les ocurriera. El programita tuvo toda la culpa en el surgimiento de paridas como "El bus", "La isla de los famosos", "Supervivientes" o el hotel ese de los frikis de cuyo nombre no quiero acordarme. Se me olvidarán bastantes (por suerte), aunque tampoco me olvido de que ese "Gran Hermano" también ha influido (aunque ahora nadie parece acordarse) en "OT", "Fama, a bailar" o "Pop-Stars". Desde luego, cuánta bazofia. La gente se traga cualquier cosa. Por suerte, siempre nos quedarán "Los Simpsons".

viernes, 13 de marzo de 2009

¡atiende, pájaro! #3

Es curiosa la variedad de comparativos que nos ofrece el lenguaje popular para acabar la frase, "tener más mierda que..."

Ahí van algunas:

- la barriga'una burra
- el sobaco'una mona
- el palillo'una jaula
- la bombilla'una cuadra
- el palo'un gallinero
- los huevos'un manco

El ingenio popular no tiene límites para las cosas importantes. Se ve que la roña siempre nos va a obsesionar (a algunos más que a otros).

"busca algo que no sepas hacer bien, y no lo hagas" - Terencio



Seguramente muchos de los que crecimos en los 80 recordaremos 1987 como el año en el que nos bombardearon con el The Joshua Tree de U2, el Kiss Me Kiss Me Kiss Me de The Cure, la canción Luka de un disco de Suzanne Vega del que nadie sabe el título y el jitazo del debut de un tal Terence Trent D'Arby. Introducing the Hardline According to Terence Trent D'Arby se coló en cada uno de los hogares de (medio) mundo a golpe de single y de talonario. ¡Qué tiempos de promociones megalíticas!



Me ha par
ecido este un momento como otro cualquiera para desempolvar dicho álbum y tratar de averiguar qué coño pasó con el que parecía que iba a ser el nuevo ídolo dorado del pop negro. Resulta misterioso cómo desde el preciso instante en el que temazos como "If You Let Me Stay", "Wishing Well", "Dance Little Sister" o "Sign Your Name" empezaron su rutilante vuelta al mundo todo se convirtió en un camino empinado y cuesta abajo. La caída se ha tornado imparable. Cinco discos después, nos queda el misterio del porqué todo ha ido degenerando. Y nos dio pistas ya desde el segundo. Neither Fish nor Flesh era eso, ni carne ni pescado. Excesivo y ultraambicioso. Symphony or Damn resultó apreciable aunque la crítica ávida de ver síntomas de recuperación lo elevó demasiado por encima de su valía real. Al menos contenía "Delicate", ¿su mejor canción?



A partir de ese momento los frenos fallaron en el descenso. Se pintó el pelo de amarillo, se puso alas de ángel y se cambió el nombre a Sananda Maitreya. Se te fue la olla, Terencio. Así, ¿qué podíamos esperar? ¡Tío loco!

jueves, 12 de marzo de 2009

es solo rock & roll ...

Tequila no fue un grupo prestigioso entre esa movida tan manoseada,
vilipendiada y, últimamente, endiosada.
Tampoco es que sean el acabose entre los interesados en lo alternativo.
Se sacaron de no sé muy bien donde 4 discos entre el 78 y el 81.
Discos de rock & roll ortodoxo y deudor de los Stones hasta las heces.
Estos últimos fueron el espejo en el que se miraron,
el manantial dorado del que bebieron para vomitar unos temas que siempre
pecaron de ingenuos aunque eran pegadizos y potentes sin duda.
 
No fue un grupo prestigioso como digo, aunque ahora haya voces que se
empeñen en elevarlos a la categoría de mito,
una etiqueta que les viene grande a pesar de lo bien que han tocado
siempre. No, no son los padres de nada.
Se limitaron a poner una música que variaba en acierto a unas letras
que a menudo daban más pena que otra cosa. Nunca tuvieron un disco
redondo. Fue esta una banda de singles resultones con algún que otro
momento sobresaliente (véase "Rock del ascensor").



Cuando me arrepiento de la dureza de mi juicio me basta con
"recrearme" en la letra de "Matrícula de honor".
Aun siendo benevolente y empático no puedo evitar el sonrojo
por versos como:

Nueve de la mañana, ya suena la campana
a clase tenemos que entra
r
No importa si nos gusta, o acaso nos disgusta
nadie te lo va a preguntar

Por suerte, diría yo.
¿Qué podría pasar si se decidiera qué deben hacer los chavales
en edad escolar en base a sus preferencias? Preparen playstations
y demás artillería tecnológica, profes.

Son viejos y aburridos, que cruz me tengo que aguantar
me entra por una oreja, por la otra se me va
un día en el colegio...es un muermo total!!

¿Viejos y aburridos? Señores, ¿han escuchado alguna vez a Leonard
Cohen? ¿y a Bob Dylan? ¿y a Tom Waits? Parece que no.
Ah, y un motivo “contundente” eso de un muermo total.

Y yo no sé porque...
yo no sé porque...


La verdad, no me extraña en absoluto.
Todo un himno a la cabeza hueca que por querer ser juvenil resulta
estúpido. N
o es más que un ejemplo que demuestra lo mal que pueden
envejecer ciertos temas. Y es que si en 1979 no estudiar y pasar del
colegio podía ser un acto de rebeldía y de "autenticidad", hoy lo realmente
subversivo es estudiar y ser responsable. Tampoco hay que darle más
vueltas. Se trata simplemente de un rock & roll facilón y, por qué no decirlo,
infeccioso.
 
Tequila se reunieron hace poco. Grandes éxitos, conciertos…
La nostalgia paga, y bien. Lo malo es cuando la calidad nunca ha estado
a la altura del recuerdo. Me dirán que se pasa un buen rato con esta
música. Que siempre han tenido actitud.No lo niego. Otra cosa es
pretender tomársela en serio o que trascienda…

It’s only rock ‘n’ roll but I like it!



Si a pesar o gracias a estas indicaciones totalmente personales alguien
sigue teniendo ganas de explorar el miniuniverso de los
hispanoargentinos, recomendaría su disco Rock and Roll (1979).
No solo es el más sólido, sino que no contiene ni
"Rock and roll en la plaza del pueblo" ni, y esto es más importante,
"Salta". Dos buenos motivos para acercarse a él con menos prejuicios.