sábado, 29 de mayo de 2010

supertrax #9: fantasmas


La fantasmagoría, ese invento que precedió al cinematógrafo relacionado con la linterna mágica, sirve a Tim Buckley para titular esta historia de amor implorante y roto. No se me ocurre nada más sugerente que dicho artilugio para bautizar una canción sugerente, irreal y gaseosa. Porque la belleza ingrávida de "Phantasmagoria In Two" sugiere más de lo que muestra y eso pesa mucho en favor de una pieza sencillamente maravillosa.

"If you tell me a lie I'll cry for you
Tell me of sin and I'll laugh
If you tell me of all the pain you've had

I'll never smile again


Everywhere there's rain my love

Everywhere there's fear"


...Y perderse en ella una y otra vez...

viernes, 28 de mayo de 2010

momentazo #17: coger las riendas...



El graduado
***1/2 de Mike Nichols. El futuro se presentaba brillante para Ben Braddock, al menos a ojos de sus familiares y "amigos". Para el recién graduado la cosa no pintaba tan bonita. La presión de los allegados y lo vacío de unas relaciones sociales que aislan más que integran le empujan a los brazos de Mrs Robinson, señora mayor que él, casada y amiga de la familia. Resulta especialmente poderoso el juego de seducción que emplea la señora para conseguir su objetivo, así como la descripción de una relación en la que Ben se lanza para dejarse llevar a la deriva sin rumbo ni destino. Hasta aquí todo magistral. Cuando conoce a la hija de dicha Mrs Robinson y se enamora contraviniendo la prohibición expresa de que saliera con ella por parte de su amante la cosa cambia. A partir de aquí la película pierde buena parte de su interés y empieza a pisar por terreno menos sorprendente y embriagador. La segunda parte es más que normalita. Si acaso me quedo con la escena final del autobús en el que una vez conseguido el objetivo (Elaine se escapa con Ben de su propia boda) quedan los dos mirando al infinito. Muestran una cierta satisfacción pero no se miran. Es como si no estuvieran seguros de lo que están haciendo o como si hubieran olvidado de los motivos de la huida. ¿Pero no os amábais? Tanto rollo para acabar siendo lo de siempre. Dos islas inaccesibles.

miércoles, 26 de mayo de 2010

trick or trick? #8: ¡que le corten la cabeza!


Pasan las semanas y no logro digerir la última de Tim Burton. Alicia en el País de las Maravillas es un pedrusco infumable que no hace más que poner sobre la mesa más dudas acerca del talento del realizador norteamericano. Me da igual que no haya escrito la película. Cuando uno tiene un sello tan personal es el responsable último de todo lo que pase por sus manos. Y ese sello está bastante patente en la estética. Bonita, de acuerdo, pero que no consigue maquillar un intento de algo que toma el nombre de la obra de Lewis Carroll para que el resultado desmerezca en todo a Alicia en el País de las Maravillas (1865) y A través del espejo (1871).

No es la primera vez que se combinan ambas obras de Carroll en una adaptación cinematográfica. Lo que ofrece esta versión, en cambio, sí que es nuevo... Y bastante pobre. Porque a pesar de maquillarla con los guiños de rigor (oruga en la camisa del pretendiente de Alicia, la futura suegra que quiere cambiar las rosas blancas del jardín por otras rojas...) conectando lo onírico y la realidad, el viaje de esta Alicia crecidita, ese retorno a un mundo en el que ya estuvo se resume en muy poca cosa. Ella es la enviada para matar a un dragón. Llamémoslo Galimatazo, pensemos que se enfrenta a sus miedos y a un futuro que odia, vale, pero la verdad es que coge una espada y mata a un dragón. Confundir las obras de Carroll con Narnia o El Hobbit es peligroso e indica que, o bien Burton no ha comprendido nada (cosa que dudo), o se está riendo de alguien (nosotros, Hollywood, Disney...). De todas formas si se trata de lo segundo, maldita gracia que hace. La misma que la Reina Blanca con sus maneras ridículas y ese sombrerero loco que es Johnny Depp en el que el exceso se sale de la pantalla para sepultar al expectador en histrionismo y afectación vacua e insensata. Se podían haber hecho muchas cosas con esta obra. Cosas que no tuvieran nada que ver con el original, pero ¡matar a un dragón! Creo que la dulzura venenosa de los libros daba para mucho más.

PD: No quisiera dejar de mencionar la Deliranza, el baile del sombrerero en el que lo absurdo y lo ridículo alcanza cotas inimaginables. Un motivo más para que hagan caso al cartel: ¡GUARDEN SU DINERO!

domingo, 23 de mayo de 2010

supertrax #8: las musas arrojadizas



"Bright Yellow Gun" fue el pelotazo indie de Throwing Muses. No es una canción que represente demasiado bien el sonido retorcido de la banda pero su cualidad obsesiva alrededor de ese riff que te machaca una y otra vez y la forma desgarrada de cantar de Kristin Hersh se imponen a cualquier duda y sitúan la canción en las cimas de lo eterno. Prueben a no quedar enganchados de esta toma en directo. Se hará difícil...

viernes, 21 de mayo de 2010

gigantes #1: electric shock

Estrenamos sección. En ella pretendo rendir culto a un puñado de artistazos únicos que superan barreras estilísticas y que, de una forma u otra, se han instalado en el subconsciente colectivo por calidad, imagen, repertorio y lo que sea que les ha hecho eso... Los más grandes. Sé que muchos de los que aparecen en "radiografías" (si no todos) deberían estar aquí también, y para mí ya lo están. El mismo perro con distinto collar...

Empezaremos por una de las bandas de rock más grandes de todos los tiempos: AC/DC. Los australianos llevan cuatro décadas empecinados en su labor obsesiva con el rock como bandera y objetivo. Desde que empezaran en los primeros 70 ha llovido mucho pero su música y actitud se mantienen inamovibles e incansables. Y eso que han pasado cosas que desestabilizarían a cualquier grupo. Sin duda la más importante fue la desaparición de su primer vocalista y líder, Bon Scott. Este hecho marcó un antes y un después en el devenir de AC/DC. Y no se trata de menospreciar la encomiable labor que Brian Johnson inició (y continúa) tras su muerte. Sin embargo, para ser honestos y claros solo indicaré que la etapa de Scott me parece la más brillante y la que los hace dignos de abrir esta sección. Lo de después (y hasta nuestros días) ha ido en claro declive y difícilmente se les podrá calificar más allá de un buen grupo con un directo más o menos espectacular. Con Bon se perdió mucho. No solo su actitud en el escenario entre socarrona y dominante. O esa forma de cantar como una vieja cabreada. No solo ese vértice compositivo que junto a los hermanos Young dejó joyas inmortales que destacan entre todo el repertorio del grupo.

Los quisieron vender como punk con la imagen de colegial de Angus Young, pero en cuanto los oías no engañaban. Lo suyo era el rock & roll clásico con distorsión y sudor. Lo suyo era adorar a Bo Diddley y Little Richard, el blues seco y el rhythm & blues de apisonadora. Son dueños y señores de algunos de los riffs más adictivos, de los solos imposibles y absolutamente apabullantes, de la energía y del rock & roll diabólico. Pasen y vean el legado de unos dioses del rock incomparables.

3 BÁSICOS

Let There Be Rock (78) ****1/2

Su tercer disco largo ya era para tomárselos muy en serio. Depuraron un estilo que se iba a convertir en icónico y jugaron con la distorsión quemando amplis (eso cuenta la leyenda de la grabación del tema titular). Grandísimo levanta-muertos.
Una copla: "Whole Lotta Rosie"
Highway to Hell (79) *****
Su mejor disco y uno de los más clásicos de la historia iba a ser la despedida de Bon Scott de este mundo. Sobran las palabras para describir la gloria de temas como "Highway to Hell", "Girls Got Rhythm", "Shot Down in Flames", "Beating Around the Bush", "Touch Too Much", "If You Want Blood (You've Got It)" o "Night Prowler". Me dejo pocos y lo hago con esfuerzo. Insuperable y casi inigualable.
Una copla: "If You Want Blood (You've Got It)"

Back in Black (80) ****


Sin tiempo para las lágrimas, Brian Johnson sustituye el trono del caído Scott y lo hace bien, la verdad. Canciones como "Hells Bells", "Shoot to Thrill", "You Shook Me All Night Long" o "Back in Black" son clásicos instantáneos. El resto... no tanto. De ahí que no comulgue con las hipérboles y las adhesiones incondicionales a un disco que veo excelente pero para nada obra maestra.

Una copla: "You Shook Me All Night Long"

La mejor canción:

"Jailbreak": aparece en su EP del 82, 74 Jailbreak. La canción tiene todo lo que define el sonido del grupo. Un riff cortado y cortante que no te cansaría ni en mil vidas. Esas pausas para tomar aire que no hacen más que aumentar la tensión y un estribillo simple y efectivo hasta la extenuación. Atentos a la versión realizada por los Shellac de Steve Albini. ¡A cuchillo!

miércoles, 19 de mayo de 2010

momentazo #16: ruído y fantasmas

Throbbing Gristle
D.o.A.: The Third and Final Report
***1/2 (78)

Los padres del ruidismo industrial han significado todo para un puñado de bandas, digamos, avanzadas. Hay pocos (o ninguno) dentro de esto de sacar jugos a la cacofonía que no les deban la vida. Desde Sonic Youth a nuestros extremos Esplendor Geométrico, todos reconocen su pleitesía al combo británico. Lo que nos ofrecen en su "segundo" disco más o menos oficial está claro. Ruído y fantasmas analógicos. Gemidos mutantes, metal contra metal y sulfuro electrónico.

La impureza sónica te abre los brazos en señal de bienvenida. Si es tu primer contacto con Throbbing Gristle procura que no sea el último… No te arrepentirás.

domingo, 16 de mayo de 2010

momentazo #15: el poder del directo

... Thin Lizzy, Live and Dangerous **** (78). Al César lo que es del César. Por favor que este grupo no sea jamás recordado por ese en el estuvo Gary Moore. Hubo vida antes de ello. Hubo unas canciones sólidas y duraderas y hubo un frontman excepcional como fue ese negro que se hacía llamar Phil Lynott. Muchos dicen que este es su mejor disco y no encuentro motivos para llevarles la contraria. Puede que dude ante Jailbreak (76) pero, bien mirado, este último conforma el esqueleto de este directo de sonido impecable, interpretaciones torrenciales y canciones que van de lo bueno a lo superior. Y no soy sospechoso porque nunca he sido amigo de los discos en directo. De ahí que me aproxime a este con la ceja levantada para rendirme a la altura de la enorme "Still In Love With You", una canción por la que hubiera matado el Prince de Purple Rain (84). No es el único motivo para agenciarse este compendio de la etapa gloriosa de un gran grupo. Un grupo que está a medio camino entre los jevis y los rockeros algo más abiertos. Esa indefinición me encanta. Y la forma de cantar de Lynott. Y el duelo de guitarras encendidas. Y por supuesto el constatar que esta banda fue un animal de directo salvaje y enorme.

PD: Todo esto lo escribo a pesar de saber la controversia que existe sobre la "pureza" de este directo. Según algunas fuentes solo la batería y los gritos del público están grabadas en directo y el resto son los infames "overdubbings". Vamos, que no me importa que me mientan si lo que me cuentan es tan bonito…

jueves, 13 de mayo de 2010

tótem #35: the piano has been drinking


Título: Genius of Modern Music (Vol. 1 & 2)
Artista: Thelonious Monk
Año: 1951 / 1952

Estamos ante todo un monumento a un músico genial. Thelonious Monk es un gigante y un visionario imprescindible para cualquier melómano y los dos volúmenes de "Genius of Modern Music" son parada obligada no solo para el aficionado al jazz. Son dos discos esenciales en cualquier colección seria, auténticos tratados de jazz melódico y rabioso y de deconstrucción pianística en toda regla. Porque estos documentos primerizos demuestran por qué fue tan criticado y por qué es tan alabado. Como Picasso tuvo que lidiar con la incomprensión de aquellos que veían su arte como menor y su vanguardia como incapacidad. No es que no supiera tocar sino todo lo contrario. Sabía como nadie controlar el tempo, jugar con el silencio que plagaba sus interpretaciones como un ornamento sonoro de primer orden y sabía tratar las teclas del piano como los trozos rotos de un mosaico para construir tapices sonoros de una hermosura celestial o simplemente pegajosa. Como Gaudí fue un grande de la arquitectura, sonora en su caso, e igual que él ofreció obras valientes y no siempre bien recibidas pero de un colorido irrefutable y mágico. Ambos insuflaron aire a las estructuras despojándolas de lo aparatoso, del armatoste. A través de lo diáfano, eliminando vigas, con el silencio como lienzo sobre el que dibujar. Puede que para una mente cuadriculada no sea fácil entender sus "trencadis" sonoros. Y no lo comprendo porque esto lo puede disfrutar cualquiera con un mínimo de sensibilidad. Eso sí, no se equivoquen, esto no lo puede tocar cualquiera. No se trata de técnica, sino de emoción, y de eso el grandioso Monk supo un rato largo. ¡Gracias maestro!

Curiosidades

- El volumen 1 recoge algunas de las primeras grabaciones de Monk como líder, las cuales fueron grabadas en 1947 y 48. Tiene un sonido más sucio y primitivo que el volumen 2 que incluye temas del 1947 al 1952.

- Algunas de sus citas son tan jugosas como estas:

"Si alguien quiere tocar música no tienes que tener una regla ni látigos para que practique".

"Pienso, ya sabes, que si no me hubiese dedicado al piano, creo que habría sido el más grande de los vagabundos".

"Si mi trabajo tiene más importancia que el de cualquier otro es porque el piano es el instrumento fundamental en la música".

supertrax #7: balcanización



No corren buenos tiempos últimamente. Por ello, aunque cueste, habrá que cantar y menearse. Y para ello pocos mejores que Shantel y esta delicia de baile balcánico que se llama "Bucovina Original". Irresistible sin más.

lunes, 10 de mayo de 2010

supertrax #6: llamas fugaces



Está en el genial Odessey & Oracle (68) de The Zombies. Su título es "Brief Candles" y ya tiene mérito por destacar entre el selecto repertorio del citado disco. Esta maravilla es un festín popero de melodía irrefrenable que conduce a un estado de euforia único. Una euforia efervescente y volátil que, como las velas del título, se consume con rapidez y calienta desde el primer segundo al último.

martes, 4 de mayo de 2010

momentazo #14: la incógnita

The Xx es el grupo y xx *** el disco. Entre los muchos hypes de 2009 habría que destacar a estos jovenzuelos tan descarados como gustosos. Hasta tal punto que tal vez sea injusto calificarlos de moda pasajera. Los mimbres de este estreno son lo suficientemente fuertes y esperanzadores para esperar grandes cosas de los londinenses. De alguna forma han conseguido crear un universo propio con una imagen definida y carismática y un sonido vidrioso como un cristal empañado. Este xx es sugerente y melancólico y convoca en sus aristas a todo un cónclave de clásicos y de sonidos conocidos para dar con un hallazgo personal. Mucho se ha hablado de la conjunción de lo siniestro con las melodías vocales del último R&B. Sí, Aaliyah meets Joy Division. Pero si somos honestos diremos que lo primero está muy diluido y lo segundo… más que Joy Division yo diría A Certain Ratio y más que The Cure me inclinaría por The Durutti Column. Nombres que son marca y que da miedo que asocien con el tuyo. No parece que les importe lo más mínimo. Solo echo en falta una cosa en el disco y es calidez. No es para nada acogedor y su hermetismo, su aliento que se adivina cálido resulta más gélido que un invierno. De momento no cala lo que creo que debiera. Habrá que esperar.