sábado, 27 de noviembre de 2010

perVERSIONES #12: la casa del sol naciente


"The House of the Rising Sun" se puede contar entre una de las canciones más versionadas de la historia. Se trata de una canción tradicional de autor desconocido y sus orígenes se remontan según las fuentes hasta el siglo 18 o el 16. La versión grabada más antigua corresponde a Clarence Ashley y Gwen Foster y data de 1933. Y las dos versiones que nos ocupan son dos maravillas de difícil calificación como la interpretación imberbe de Bob Dylan para su primer disco de 1961 y la electrificación realizada por The Animals que llevaría el tema a la gloria de las listas de éxitos en 1964. La primera es una toma acústica y bastante fiel al canon con un Dylan desgarrado hacia la mitad de un tema doloroso como pocos. La banda británica por su parte aporta ese aliento rock merced a un arpegiado y un órgano para la historia que sirven de colchón perfecto para el aullido mítico de Eric Burdon. Son dos instantes clavados en la memoria colectiva. Dos perlas auténticas sobre un material sublime. Negrita

domingo, 21 de noviembre de 2010

gigantes #7: escucha al león

Van "The Man" Morrison. El abuelo. El león de Belfast. Artista entre artistas, genio incomparable y uno de los músicos fundamentales del siglo XX. Este coloso de la música popular debe su prestigio a unas dotes vocales únicas, una lírica certera y hermosa y un dominio compositivo insultante con el blues, el folk, el jazz y el soul como ingredientes de una música perdurable como pocas.


Empezó jovencito y ya sorprendió a propios y extraños con su etapa en Them. De inolvidable como mínimo se puede calificar el tema "Gloria" de esta época. Pocos son los artistas que no lo han versionado en alguna ocasión. Gente ilustre como The Doors o Patti Smith se cuentan entre los que lo han hecho. De todas formas, y aun siendo una etapa importante en su formación, no tiene nada que hacer si se la compara con su carrera en solitario. En concreto el periodo que va entre 1967 y 1974, tramo en el que entregó un rosario de joyas (casi) imposibles de superar.


Después de eso... pasó lo que suele ocurrir. El hombre que soñó con ser negro y reventó el panorama sin renunciar un ápice a su blancura engordó como un sapo y sus discos empezaron a ser cada vez menos relevantes. De vez en cuando se le escapaba algún detalle de genio, algún gesto de esos "del que tuvo..." pero ya nada sería lo mismo. Disfrutemos de esos añitos volcánicos y recordemos cuando lo veamos tan huraño como siempre y más gordo que nunca que es El Abuelo. Hay que perdonárselo todo.


3 Básicos

Astral Weeks (68) *****

El ciclo de canciones más fundamental del norirlandés. Un caldito reposado y humeante que cae a chorro como un flujo en proporciones de catarata. Esta obra maestrísima está pensada para abandonarse en su cadencia sonora, telúrica, inabarcable... SUPREMA.

Una copla: "Cyprus Avenue"


Moondance (70) *****

Segunda obra magistral consecutiva. El disco más disfrutable de Morrison en tanto en cuanto supera a su predecesor en concreción y jitazos. Canciones que enseñan a vivir y a componer. Un auténtico manual referencial para cualquiera que pretenda juntar dos notas y un dechado interpretativo de niveles ultraterrenos.

Una copla: "Caravan"


It's Too Late to Stop Now (74) ****1/2


Directo de directos, este disco caudaloso e imparable tiene varias virtudes. A destacar, el retrato impactante de un artista soberbio en la cúspide de su poder y la capacidad de mostrar las múltiples facetas de su música. Aquí podemos revolcarnos en rock sudoroso, jazz delicado y soul inflamado. En busca de un hartazgo que no llega. Ni siquiera nos saciamos con el final apabullante de ese "Cyprus Avenue" que sentencia a muerte a toda una legión de farsantes. Después de esto el resto del mundo se puede preguntar... ¿Para qué seguir?. Fue el más grande.

Una copla: "Gloria" (por eso de tenerla representada, porque aquí hay cada monumento...)


La mejor canción

Asunto espinoso (again) cuando hablamos de genios de este calibre. Entre los cientos de joyas que ha facturado el de Belfast es durísimo destacar una sobre el resto, pero a día de hoy, y no sin mis dudas, me quedo con "Tupelo Honey", la canción que abre la cara B del disco del mismo título. Con un tono nostálgico que Morrison explota como nadie, desgrana esta historia de alabanza por el ser amado. Con las dosis justas de melancolía y una tonelada de empuje vital. Si no mejor, sí que como los mejores momentos que nos ha mostrado en su carrera.

martes, 16 de noviembre de 2010

tótem #43: el bálsamo que cura


Título: Astral Weeks
Artista: Van Morrison
Año: 1968
Productor: Lewis Merenstein
Sello: Warner Bros.

In the Beginning
A1 Astral Weeks 7:00
A2 Beside You 5:10
A3 Sweet Thing 4:10
A4 Cyprus Avenue 6:50

Afterwards
B1 The Way Young Lovers Do 3:10
B2 Madame George 9:25
B3 Ballerina 7:00
B4 Slim Slow Slider 3:20


Hay discos que te exigen escribir sobre ellos de rodillas. Como esta esencia del primer Van Morrison que ya despuntará para siempre como su magnum opus indiscutible. Y digo esto a sabiendas de que habrá polémica para aquellos que prefieran, por ejemplo, el también excelso Moondance (70). Solo señalaré un motivo para decantarse por este: mientras que el siguiente álbum es una demostración insuperable en el arte de escribir canciones, estas "semanas astrales" conforman un conjunto de MÚSICA ABSOLUTA en toda la expresión del término y con la libertad como motivo, hilo conductor y faro.

Sé que la pasión me puede pero lo voy a decir. En este mundo hay pocas cosas tan placenteras como abandonarse al fluir sereno de las notas que resuenan en estas canciones. Con ese sabor a madera, ese vaivén de las estaciones, esos misteriosos círculos de las cosechas… Ese vivir sin prisas ni agobios. Ese es el bálsamo que nos propone un Morrison en la cumbre de sus poderes. Para ello deja que las canciones le pidan lo que quieren ofrecer, dónde quieren empezar y acabar, cómo quieren desarrollarse, dónde hay que meter un violín, dónde un vibráfono, dónde tiene que retumbar el rasgueo suave y firme de la guitarra acústica, cuándo tiene que surgir un contrabajo de la nada o cuándo tiene que resonar su voz superdotada para asediarnos con un gemido, suplicarnos con un susurro o enfatizar una frase con un paladeo sutil o masticando las palabras.

Las obras maestras lo son por diferentes motivos. Es casi imposible destacar unas por encima de otras. Lo que sí está claro es que esta es una. Y de las más poderosas. Una pieza simétrica e inversa con dos canciones largas y dos cortas por cara. De otro tiempo. De cuando se podían hacer estas cosas. De cuando las palabras podían mover montañas y corazones. De cuando la música podía destrozarte y jugar con tus pedacitos. Pero este disco no está aquí para hacernos daño. Muy al contrario, está para sanarnos y recordarnos lo que una vez fuimos. Para que así lo sigamos siendo.

"Let us go there together, darlin', way from the river to here and now And carry it with a smile, bumper to bumper Stepping lightly, just like a ballerina."

(Van Morrison)

Curiosidades

- Parece probada la leyenda que dice que esta obra maestra se grabó en tan solo tres sesiones. ¿Para qué más?

- Más que como álbum conceptual, ha sido definido como "ciclo de canciones". Tanto por su sonido como por su temática, la relación y el flujo entre ellas es evidente.

- "Van Morrison tenía 22 o 23 años cuando hizo este disco; hay vidas enteras tras él. De lo que trata Astral Weeks no es de hechos sino de verdades. Astral Weeks, si es que puede reducirse a algo, es un disco sobre personas aturdidas por la vida, completamente avasalladas, ahogadas en sus cuerpos, sus edades y egos, paralizadas por la enormidad de lo que pueden comprender en un momento visionario."- Lester Bangs

lunes, 15 de noviembre de 2010

gigantes #6: el ardor

PJ Harvey, la medusa del rock, la musa de la música independiente. Han pasado unos añitos desde aquel debut yermo y crujiente como una rama seca. Desde ese Dry (92) se han sucedido uno tras otro incontables cañonazos de rock escarpado edificados sobre unas creencias inamovibles. Polly Jean se negó desde el principio a ser una nueva muñequita del movimiento riot grrrl y construyó su pirámide en igualdad de condiciones con los dominadores masculinos del rock underground. Tampoco quería ser la nueva Patti Smith. Aunque los paralelismos eran obvios, pronto demostró que su lírica y su estilo iban por otro lado. Alejada del misticismo beat se arrimó al rock a lo Nirvana desde el blues, Bob Dylan y Captain Beefheart. Decían que era la Nick Cave femenina (no solo por la relación que mantuvo con el australiano) y era mucho más. La Harvey siempre ha tenido mucho que decir y ha sabido cómo decirlo en todo momento.

Orgullosa de sus fluidos y certera en sus apreciaciones, ha hecho del desgarro una señal de identidad y ha llevado el término torch song a un impensable contexto rock donde las guitarras arañan, flotan, gimen y acunan esas palabras que cortan como un cuchillo de hielo. PJ Harvey está entre las últimas grandes de la música. Será difícil que surja otra con su influencia y su poso. Disfrutemos de su grito de especie en extinción. Como una fiera herida y orgullosa.

3 BÁSICOS

Rid of Me (93) *****

Aridez, tensión y rasgaduras en un disco de rock duro, sincero, brutal. Produce Steve Albini y es toda una declaración de intenciones que en trallazos como "Rid of Me", "Me-Jane" o "Man-Size Sextet" ofrece lo más brutal que haya creado la de Dorset. No son los únicos en un clásico para la posteridad. Los gritos de una chica aprisionada en un cuerpo y un mundo que asfixian.

Una copla: "Me-Jane"

To Bring You My Love (95) ****1/2

Aquí nuestra heroína se vuelve más lírica sin perder un ápice de su fuerza. Ganan los matices en otra obra maestra que ofrece picos de tensión gigantescos ("Meet Ze Monsta", "Long Snake Moan") y embalses de electricidad pantanosa o atmosférica inigualables ("To Bring You My Love", "Working For the Man", "Down By the Water", "The Dancer"). Sin olvidar ese par de arrebatos acústicos para la posteridad ("C'mon Billy", "Send His Love to Me"). Seda arrugada.

Una copla: "The Dancer"

Let England Shake (11) ****1/2

La Harvey se encontraba en una encrucijada y eligió el camino correcto para reencontrar una creatividad algo mustia. En este disco se reencuentra con su público y lo diversifica. Es un disco novedoso por su aparente dulzura. Solo es una apariencia falsa que es demolida en cuanto las letras nos sumergen en la negrura como un puñetazo en los morros. En este disco la cantante ajusta cuentas con su tierra y el mundo. Con la avaricia y el inmovilismo. Sola contra todos denuncia y glosa injusticias de una manera original y sublime. Y claro al final da con un trabajo irrepetible.

Una copla: "The Glorious Land"

La mejor canción
Ya que no ha habido espacio para el disco que la contiene, trataremos de enmendar el crimen con la inclusión de uno de sus temas más emblemáticos. "Good Fortune" recoge en cierta forma el testigo que tendiera décadas antes Patti Smith para ofrecer una melodía de rock gozoso y rítmico un poco a lo "Dancin' Barefoot" pero más eufórico. Un pelotazo impepinable que si no es claramente el mejor de la británica sí que se codea con los más grandes sin pudor, con la cabeza alta y el corazón henchido de gozo.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

supertrax #23: tus cruces arden ahora rápido



Neil Young aprovecha en su glorioso After the Gold Rush (70) para cargar contra la intolerancia instalada de raiz en el sur de los USA con este aguijonazo eléctrico llamado "Southern Man". El contraste entre la melodía vocal y ese solo furioso, deshilachado y crudo que lo vertebra te puede llevar muy alto. No sentó nada bien en la tierra del algodón el exabrupto del canadiense, el cuál encontró tiempo después respuesta en ese himno al terruño caduco y chovinista llamado "Sweet Home Alabama". Yo me quedo con la verdad.

domingo, 7 de noviembre de 2010

supertrax #22: cierra los ojos



"Sometimes" (My Bloody Valentine, 91). Se trata de la maravillosa canción incluida en el mayestático Loveless de la banda de Kevin Shields y que apareciera de manera fulgurante en la película Lost In Translation (Sofia Coppola, 2003) en uno de esos instantes para la eternidad.

Este temazo de rompe y rasga es capaz de erizarte el vello de la nuca merced a ese colchón distorsionado que acaricia más que raspa esa voz celestial que surca con total naturalidad un mar encrespado y ondulante hasta alcanzar ese súmum con la entrada de esos teclados-violín IM-PRE-SIO-NAN-TES. Emoción pura.

sábado, 6 de noviembre de 2010

momentazo #30: ... y dios en la de todos

"Madre en la puerta hay un niño,
más hermoso que el sol bello,
tiritando está de frio
porque viene casi en cueros.

Pues dile que entre,
se calentará
porque en esta tierra
ya no hay caridad."

¡Qué grande es Berlanga! Una vez más nos tenemos que rendir ante su acidez y su puntería satírica. En Plácido ***** (1961) ataca sin piedad a la individualidad humana, a ese "yo-mi-me-conmigo" inherente a cada persona. Se trata de una visión descarnada vestida de humor negro pero totalmente desesperanzada como ese villancico con el que cierra y que es el resumen perfecto para esta película genial.

La película se desarrolla en un frenesí caótico de personajes que no escuchan, solo hablan en busca de un objetivo propio. Para ellos todo lo ajeno no es más que una cacofonía de fondo que molesta y perturba sus acciones y solo se percatan de su existencia cuando lo necesitan para llevar a cabo sus planes. Es lo que hacen las familias adineradas con Plácido y su motocarro. Solo atienden a su obsesión por pagar la dichosa letra cuando es condición sine qua non para que ejecute sus deseos. Lo mismo podría decirse del mismo protagonista, un Ulises en busca de un dinero que le permita un respiro efímero pues el mes siguiente volverá a tener que enfrentarse a esa dura condena para pagar su vehículo. Es el hombre medio que trata de vivir su vida ajeno a toda esa vorágine sin conseguirlo.

No obstante el hilo conductor sobre el que se basa la película es aún más devastador. Esa suerte de organización benéfica montada por los ricachones y que al grito de "siente a un pobre en su mesa" se retrata como la acción más egoísta e incluso cruel que imaginarse pueda. Anteponiendo la imagen, el qué dirán y una compasión mal entendida, utilizan a esos "pobres" como meros objetos que están ahí para servir a sus fines "altruistas". El hecho de que no los llamen por sus nombres, decidan por ellos en todo momento e incluso lleguen a casar a uno contra su voluntad para "salvar" su alma puede resultar gracioso al espectador, aunque deja en cueros una evidencia fundamental: toda esta filantropía es un maquillaje burdo para que todo siga como siempre. Los ricos dominando. Los pobres hundidos, anónimos y en su papel de infrahumanos.

Durísimo retrato de un pueblo sin nombre, de una España negra que en lo malo sí que puede ser reflejo de una humanidad sin misericordia.

viernes, 5 de noviembre de 2010

supertrax #21: arte y empatía



"El pintor" (Vainica Doble, 2000). Puede que no sea su mejor canción (ni siquiera para mí), pero todo en ella me ha enganchado. Su rima imposible como entretejida entre algodón, su melodía absolutamente celestial y esa historia que rebosa melancolía, encanto, candor y sapiencia. Una auténtica novela en cuatro minutos y medio. Esta redoma de bálsamo se disfruta como la mejor literatura.