jueves, 30 de diciembre de 2010

supertrax #27: en el cielo todo está bien...



Hablaremos algún día de esa perla oscura que es Cabeza Borradora del inefable David Lynch. Hoy nos conformaremos con destacar esta pieza de su banda sonora compuesta por Peter Ivers (música y voz) y el propio Lynch (letra). Es un remanso de paz que no hace más que añadir perversión al ruido venenoso y maquinal de una banda sonora que rezuma los gases tóxicos y la malévola fascinación de la película. Porque son una sola cosa. Y claro, "in heaven, everything is fine...".

miércoles, 29 de diciembre de 2010

tótem #45: madera, nailon y actitud


Título: Violent Femmes
Artista: Violent Femmes
Año: 1982
Productor: Mark Van Hecke
Sello: Slash Records

1. Blister in the Sun
2. Kiss Off

3. Please Do Not Go
4. Add It Up

5. Confessions

6. Prove My Love

7. Promise
8. To The Kill

9. Gone Daddy Gone
10. Good Feeling


La rebelión desde las bases. Cómo hacer rock virulento con instrumentos acústicos. Nada de bucolismo ni country naïf, ni siquiera del bueno. Pretendían crear un sonido americano y lo consiguieron. De una extraña forma, es cierto. Solo atmósferas obsesivas y potencia sónica salida de la madera, el nailon y el acero. La voz desgañitada de rabia, la guitarra minimalista y certera, el contrabajo de pura potencia muscular y el kit de batería que hace temblar los cimientos del edificio. Eso sí, no debería pasar por alto los tremendos momentos melódicos que se esparcen aquí y allá, ya sea en canciones lentas y adorables como "Good Feeling", o dentro de otras más virulentas que pueden beneficiarse así de un tratamiento más amable y conmovedor, pero para nada mojigato. Obra maestra irrepetible de un power trío único. Lo dicho, la rebelión…

Curiosidades

- A pesar de tardar en causar un impacto como merecía, el disco alcanzó un número tremebundo de ventas, llegando a ser disco de platino 10 años después de su edición. Todo un logro para una música alternativa como pocas.

- La influencia del disco es más que palpable en un dato tan revelador como el gran número de citas que se han hecho a sus canciones en el cine.

trick or trick? #14: faz pintarrajeada

Visage, neo-románticos, tecno-poppies glamurosos. ¿Hace falta añadir más? La culpa es mía por esperar algo de una propuesta que chorrea frivolidad y artificio por mucho que traten de "maquillarla" con una oscuridad y un retrofuturismo, que a pesar de sus esfuerzos, podríamos calificar de... ¿inexistente?

No hablo de ningún disco en concreto. El paseo por un recopilatorio pirata que me niego a citar ha sido más que suficiente para que decida que no me van a gustar jamás. Cuando cogen de Kraftwerk lo adornan demasiado y cuando parece que van a evocar el ambiente de Blade Runner la cosa se torna en un trasunto a lo Spandau Ballet o Duran Duran. Y lo que más me extraña es su conexión con bandas interesantes e incluso imprescindibles de esos oscuros 80. Siouxsie & the Banshees, Magazine, P.i.L. ... Credenciales que deberían haber valido para algo (más).

domingo, 26 de diciembre de 2010

supertrax #26: se cayeron las estatuas...


"El poema en trece versos ya contiene el grito y el ruido, aparte de ser una premonición sobre la propia muerte de Lorca, pero Morente enseguida visualizó cómo adaptarlo a nuestro caos." (Antonio Arias, Lagartija Nick, sobre la canción "Omega")

Este es el pórtico de entrada al que puede ser el disco más brutal que se haya editado en este país. Los 11 minutos de "Omega", canción que titula esta colaboración entre Enrique Morente y Lagartija Nick, se van desgranando entre guitarras de mercurio, percusiones poderosas y la voz portentosa de un maestro que hiere los corazones de los oyentes al azuzar brasas a los versos de un Lorca doloroso y visionario como nunca. Estos versos se entremezclan con cancioncillas populares para que el luto de este "poema para los muertos" arda y certifique con su fuego uno de los momentos más reales, crudos y apasionantes de la música grabada en castellano. Eterno.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

tótem #44: cascabeles en el muro de sonido


Título: A Christmas Gift for You from Philles Records
Artista: Varios (Phil Spector)
Año: 1963
Productor: Phil Spector
Sello: Philles Records

1 Darlene Love - White Christmas
2 T
he Ronettes - Frosty the Snowman
3 Bob B. Soxx and the Blue Jeans - The Bells of St. Mary
4 The Crystals - Santa Claus Is Coming to Town
5 The Ronettes - Sleigh Ride
6 Darlene Love - Marshmallow World
7 The Ronettes - I Saw Mommy Kissing Santa Claus
8 The Crystals - Rudolph the Red-Nosed Reindeer
9 Darlene Love - Winter Wonderland
10 The Crystals - Parade of the Wooden Soldiers
11 Darlene Love - Christmas (Baby Please Come Home)
12 Bob B. Soxx and the Blue Jeans - Here Comes Santa Claus
13 Phil Spector - Silent Night

Los discos navideños siempre habían sido un subgénero dentro de lo odioso porque empalagaban, aburrían y de alguna manera obligaban a cosas que no tenían porqué apetecerte. Sobre todo al lagrimeo fácil o a la alegría infundada. Pues para combatir esa idea existen joyas del tamaño de este álbum que reune a un puñado de talentos sobrados de soul y pop, y bajo la batuta soberbia de ese genio del sonido comprimido que fue Phil Spector, se adueñan de un repertorio clásico y embriagador.

No estamos ante una chuchería de temporada. Está claro que el hecho de que levante tantas pasiones décadas después de su edición lo aleja de los artefactos de usar y tirar tan extendidos en este tipo de productos. Porque A Christmas Gift… hace honor a su nombre y es un regalo. Es un claro aspirante a mejor disco navideño de la historia. Sin importar países ni culturas. No hablo de comercialismo barato ni de incitación al consumismo. No me lo relacionen ni con las compras compulsivas que su reproducción en grandes almacenes puede provocar ni con el tan manoseado como estúpido "espíritu de la navidad".

De acuerdo, la televisión, el cine y la música proveniente de Yankilandia pueden haber hecho mucho daño en estas fiestas "tan entrañables" pero me reafirmo. Esto es música y como tal conmueve y apela a los mejores instintos del ser humano. No lo duden, merece la pena pringarse de esos felices y algo rancios 50 y 60 con maridos que llegaban a casa para encontrar a su dulce mujercita esperando con las zapatillas y un beso en los labios, ese fuego en la chimenea, esa televisión en blanco y negro, y en fin toda esa iconografía que irradia una felicidad que ahora, visto lo visto, resabiados, enrabietados y cínicos como estamos nos puede resultar lo más real a lo que nunca podremos aspirar. Y son solo 35 minutos... pero eso no significa que sea poco.

Curiosidades

- El disco no tuvo demasiado éxito en su momento. El hecho de ser publicado el mismo día del asesinato de JFK no ayudó.

- Aunque a menudo se considera un simple disco de versiones, esto tiene sus matices. Muchas de las canciones o bien fueron compuestas para la ocasión o cuentan con unos arreglos novedosos que se han convertido en canónicos a la hora de que otros artistas o el pueblo en general se atreva a interpretarlas.


martes, 21 de diciembre de 2010

momentazo #34: el lado duro de la fuerza


Vulgar Display of Power ***1/2 (92), El segundo disco de Pantera con la formación que los haría grandes hace honor a su título y es una burda demostración de fuerza en toda regla. Entendamos por burda, eso sí, simple, adusta y apabullante y nos situaremos en frente de un disco excelente. Un disco excelente desde su mismo sonido que es el mismo puñetazo brutal que aparece en la portada.

La obra más importante de este grupo golpea y no se esconde en un continuo desfile de guitarras que son relinchos de caballos desbocados y base rítmica de apisonadora. Gran trabajo también del vocalista Phil Anselmo que es capaz de destrozarte con su estilo hablado aunque no rapeado. Sin duda este fue el momento que sellaría su estilo, el cual desarrollarían con mayor o menor fortuna a lo largo de su carrera. Eso sí, no han podido igualar la energía a chorro que escupieron aquí. Sobre todo por el trabajo superlativo del malogrado Dimebag Darrell. ¡Menudo guitarrista! Él solo es capaz que alguien no muy adepto al heavy pueda disfrutar e incluso reverenciar este tratado de violencia gratuita, diatribas de enaltecimiento del ego, elegías por amigos perdidos, amor turbio y algo de parafernalia infernal. Pues habrá que decirlo: ¡que viva el individuo y el despelote gratuito! Los anglosajones dirían "overwhelming!!!" y yo lo voy a llamar ¡¡¡MAZAZO!!!

lunes, 20 de diciembre de 2010

momentazo #33: la fiesta del chivo

Ovunque Proteggi ***1/2 (Vinicio Capossela, 2006). Tener que arrastrar un sambenito puede ser duro. A veces incluso injusto. Eso es lo que pasa en esta ocasión en la que un artista mayúsculo es minimizado a la condición de versión europeo-mediterránea de Tom Waits. Si bien comparte con el de Pomona el ardor heterodoxo y la extracción del petróleo escondido en las músicas ancestrales de su tierra, eso no es ni mucho menos lo único que puede ofrecernos el señor Capossela. Como decimos, la hojalata oxidada del creador de "Mule Variations" (99) es un ingrediente (ni siquiera el más importante) en la pócima pagana del italiano, un preparado que se beneficia de los efluvios vudús de Dr. John y la visión oblicua de Scott Walker. Y aún así, y sobre todo, hay que destacar la enorme personalidad de esta fiesta del chivo, esta obra ecléctica, variada y por momentos insondable. Un disco que celebra los ritos ocultos de un paganismo de gallo negro y macho cabrío a través de melodías mediterráneas, eslavas, centroeuropeas y turcas. Un disco en el que este druida barbudo se atreve con fanfarrias pseudo-fascistoides y pop sesentero de la Costa Azul, recitados secos y música disco tontorrona. Un aquelarre fascinante y prohibido al que parece que nunca hemos sido invitados. Por mucho que lo escuchemos. Que lo escucharemos.

viernes, 17 de diciembre de 2010

supertrax #25: arte y majestad



Sirva esto de homenaje sincero a un grande. Una coplilla que quizás no muestra el lado más jondo del maestro pero que está llena de su aliento visionario, cercano y popular. Dotada de una letra de esas que llegan y de una sencillez casi pop. Adorable esa parte que se va repitiendo como un eco sonoro y potente: "que me van aniquilando / la gente anda diciendo / yo sigo por mi camino / que las nubes las destruye el viento."

martes, 14 de diciembre de 2010

momentazo #32: el temblor




North Star Deserter **** (Vic Chesnutt, 2007)

Vicente Castaña tenía un pacto con algún demonio antiguo. De esos que te visitan por las noches. Cuando hace frío y estás solo. Parece que le otorgó poderes mágicos, una guitarra de nailon y alguna maldición secreta. El compendio de cosas que todo genio necesita. Vicente Castaña cantaba desde su silla de ruedas con una pena de "perdona-que-no-me-levante" y con una sonrisa socarrona de "amaos-los-unos-a-los-otros". No estaba hecho para protestar y siempre reía desde un cuerpo anegado por el dolor y las recetas. Vicente Castaña conocía lo importante de la vida. Vivía de esquivar a la muerte y eso lo hacía un poco menos infeliz. Y cantaba proyectando una voz de perro viejo y sabio, de una preciosidad estrellada y serena. Una voz que podía navegar por un mar encrespado y crear ondas en un remanso embalsado. Sí, Vicente Castaña lo sabía demasiado bien. Trabajaba el nailon y los ecos, la electricidad temblorosa y la rugiente, también las cuerdas apasionadas.

Y un día se cansó. Simplemente no quiso seguir suplicando. No entendió que él nunca podía ser una carga y nos dejó. Casi nadie se dio cuenta de que ya no estaba en su rincón como solía. Pocos echaron en falta al fanfarrón que bailaba girando su silla de ruedas y riendo, cayéndose y carcajeándose, consciente de lo poco que dura todo, riéndose de lo injusto que es el destino. Vicente Castaña se fue sin pedir nada y dándolo todo. Se fue sin mirar a los ojos por no molestar, por no parecer insolente, porque no nos diéramos cuenta de lo mucho que tenía. Que es todo lo que nos falta.

lunes, 13 de diciembre de 2010

trick or trick #13?: el pantano de la tristeza

**1/2. Ante todo siempre hay que desconfiar de una banda que saca su nombre de La historia interminable (Michael Ende, 79). Es lo correcto porque aunque me encanta el libro, no deja de ser un relato infantil, no lo olvidemos. Con estos prejuicios fundados me acerco al debut que ha causado más revuelo en este país en, digamos, una década. Y el veredicto final es… hay que ser generoso, y lo soy, pero de sensación de la temporada ni hablar.

Honestamente, esto es un buen estreno en largo que surge de la experiencia de un grupo fogueado en el local de ensayo durante 9 años pero como digo, en su conjunto he de disentir ante la marea de entusiasmo que ha levantado. Las melodías se sostienen, sobre todo las de la primera mitad del disco, pero ni las letras entre el realismo urbano y el mágico me convencen al cien por cien, ni mucho menos me engatusa la hiperexpresividad vocal del cantante. A medio camino entre Jeff Buckley y Bunbury, se pasa tres pueblos con la emoción. Soy de los que piensan que no es necesario forzar tanto el temblor. Que cuando se busca tanto erizar vellos se suele fracasar. Y eso que con el crescendo sostenido de "Autocrítica" parecía que me estaba enfrentando casi a un clásico.

Mucho me temo que las buenas formas de la banda se van a quedar en buenas intenciones y que esto no va a cristalizar en una carrera apetitosa. Este disco engaña. Hoy me parece buenecete. Pero ¿y dentro de un año? Lo dudo muchísimo. ¿Y dentro de una semana?...

jueves, 9 de diciembre de 2010

supertrax #24: ruido venenoso

No me resisto a poner algo de estos pioneros del thrash metal. Elijo un tema algo atípico, no porque le falte fuerza, sino por las vetas de ruido blanco que lo recorren y que lo convierten en algo más apetitoso de lo que podía parecer. Machacón, contundente y perturbador, esto es noise metal en estado puro. No sé si deberían estar aquí, pero... ¡Qué coño! ¡Por supuesto que deberían!. Ríndanse al poder de Venom y este "Red Light Fever" de 1981.

martes, 7 de diciembre de 2010

gigantes #8: el blues de isaac

Nick Cave, el emperador de lo oscuro, afiliado a una carrera incomparable en la que cada proyecto se cuenta por un éxito (artístico). Pocos artistas pueden jactarse de haber influido tanto desde ángulos tan diferentes. Herido por el post-punk se inició en The Boys Next Door en 1977, banda hoy de culto que le sirvió de aprendizaje y con la que entregó un disco largo y un EP como mínimo interesantes. Todo esto fue el anticipo de su primer impacto serio con The Birthday Party, iconoclastas inflamados por el poder divino. Aunque hoy se valoran al alza, hay que admitir que el éxito de verdad le vino con sus Bad Seeds. Es la banda con la que ha tenido una carrera más larga y coherente. El grupo con el que ha entregado el rosario de discos por el que será siempre recordado. Parecía que se iba a jubilar con ellos, pero este culo inquieto necesitaba un poco del veneno de antaño, sobre todo después del rumbo lírico que estaba tomando con el grupo desde mediados de los 90. Así surge Grinderman, el triturador. Con dos discos ya ha demostrado que no ha perdido ni un gramo de turgencia blues. Rock putero y directo. Un auténtico festín que cierra un círculo de fuego y que se antoja como una muesca más en el revólver de un artista total. Novelista, poeta, compositor de bandas sonoras, guionista e incluso actor ocasional. Nick Cave es un islote inaccesible, un señor y un pecador irredento. Es todo aquello que quisiéramos alcanzar. En nuestras peores pesadillas.

3
4 básicos

Prayers On Fire (81) ****
De cuando estaba en The Birthday Party. Estas oraciones ardiendo destacan por su urgencia post-punk, sus coqueteos con la atonalidad y la disonancia y sobre todo por su fiereza. Un tratado que vomita el banquete podrido de The Pop Group sobre una audiencia ávida de sensaciones extremas y auténticas. Muchos fueron los que recogieron el testigo. El mismo título iba a ser premonitorio en futuras obsesiones bíblicas del australiano. Esencial y suicida.

Una copla: "King Ink"

Your Funeral... My Trial (86) *****// Let Love In (94) ****
De su época Bad Seeds escogemos dos. El primero es su obra maestra. Los toques líricos no manchan apenas la truculencia de historias llenas de fango y sangre. "Stranger than Kindness", "The Carny" o "Hard On For Love" marcan el camino. "Sad Waters" o "Your Funeral, My Trial" imponen su romanticismo negro. Y entre todos construyen un disco histórico.

El segundo constituiría la última tormenta de los Bad Seeds. Al menos en el sentido en que los conocíamos. La melancolía crooner va ganando terreno en gemas de la talla de "Let Love In", "Nobody's Baby Now" o "Lay Me Low". Sin embargo la virulencia del amor y sus alrededores se alza orgullosa en monumentos inapelables como "Do You Love Me", "Loverman" o esa impagable "Red Right Hand".

Una copla: "Your Funeral, My Trial" // "Do You Love Me"

Grinderman (07) ****
El último proyecto paralelo de Cave no supone un abandono de la banda madre. Tampoco es un simple divertimento sin fundamento. No es eso al menos lo que se deduce de los blues sangrientos que parecen reclamar un algo que muchos creían perdido por parte de este artista totémico. "Get It On" o "No Pussy Blues" por mencionar un par, son cosas muy serias. Y el segundo disco del combo no rebaja la calidad ya apuntada. Para quedarse.

Una copla: "No Pussy Blues"

la mejor canción
"(Are You) The One that I've Been Waiting For?". Entre el maremágnum de clásicos del australiano me inclino por la sutileza y la emoción de una canción que te transporta. Y lo hace en todos los ámbitos. Musicalmente, por su precisión sentimental. Líricamente, por ese anhelo que duele de sincero. Por esos versos que caldean el corazón:

"Out of sorrow entire worlds have been built
Out of longing great wonders have been willed
They're only little tears, darling, let them spill
And lay your head upon my shoulder
Outside my window the world has gone to war
Are you the one that I've been waiting for?"

sábado, 4 de diciembre de 2010

momentazo #31: enterrada en el tiempo


1 Diamond Day 1:45
2 Glow Worms 2:13
3 Lily Pond 1:25
4 Timothy Grub 3:22
5 Where I Like to Stand 2:22
6 Swallow Song 2:16
7 Window Over the Bay 1:53
8 Rose Hip November 2:26
9 Come Wind Come Rain 2:07
10 Hebridean Sun 1:12
11 Rainbow River 3:23
12 Trawlerman's Song 1:56
13 Jog Along Bess 3:36
14 Iris's Song for Us 1:26


Esta gema increíble ha permanecido enterrada en el olvido demasiado tiempo. Un disco único sin posibilidad de continuación. Demasiado oscuro, demasiado puro, demasiado primoroso, parece el álbum de fotos de una vida al sol. Una experiencia hogareña y privada en la que cada página que se pasa despierta una sonrisa o unas lagrimitas. Básicamente se trata de folk británico, aunque eso solo sería una definición apresurada y superficial que no entra en los detalles que lo hacen imprescindible. Y es que sería un crimen no hacer notar ese toque mágico que lo emparenta con The Incredible String Band aunque sea desde un lado menos heterodoxo. También se observan aquí ecos del maestro Nick Drake pero si he de decir la verdad, la luminosidad que destellan las canciones, aunque algo mate y sombría, lo aleja de la melancolía mortal del bardo de la luna rosa.

No, definitivamente, y aunque se le puedan buscar parientes, estamos en frente de una obra única con mayúsculas. Una obra sencilla y sincera, amable pero densa en disfrute, un disco en comunión perfecta con la naturaleza y el espíritu. Sin duda una posada irrenunciable en nuestro viaje. Nos va a costar abandonarla para seguir. Y lo curioso es que no siempre fue así.

El disco pasó desapercibido en el momento de su edición y Vashti Bunyan desapareció de la faz de la tierra. Hubo que esperar más de 30 años hasta que un loco llamado Devendra Banhart comenzó a reivindicarla como artista seminal gracias a este su único disco. Después de esta rehabilitación llegaría un nuevo álbum, pero eso es otra historia. Hoy en día Just Another Diamond Day **** (70) es una pieza magistral, una maravilla acústica de una artista irrepetible dotada de una voz cercana, suave, ligera como una pluma. Una auténtica caricia para los oídos acompañada por una guitarra acústica sencilla y cálida, por alguna que otra flauta y poco o nada más. Un monumento a la voz y al sentimiento desnudo. Una cima insuperable que, seguro, no pretendía llegar a serlo.