sábado, 28 de mayo de 2011

tótem #52: clave de vida


Título: Songs in the Key of Life
Artista: Stevie Wonder
Año: 1976
Productor: Stevie Wonder
Sello: Tamla

A1 Love's in Need of Love Today 7:05
A2 Have a Talk With God 2:42
A3 Village Ghetto Land 3:25
A4 Contusion 3:45
A5 Sir Duke 3:54

B1 I Wish 4:12
B2 Knocks Me Off My Feet 3:36
B3 Pastime Paradise 3:27
B4 Summer Soft 4:14
B5 Ordinary Pain 6:23

C1 Isn't She Lovely 6:34
C2 Joy Inside My Tears 6:29
C3 Black Man 8:29

D1 Ngiculela - Es Una Historia - I Am Singing 3:48
D2 If It's Magic 3:12
D3 As 7:08
D4 Another Star 8:28

EP A1 Saturn 4:53
EP A2 Ebony Eyes 4:08

EP B1 All Day Sucker 5:05
EP B2 Easy Goin' Evening (My Mama's Call) 3:56

Se podría decir mucho de Songs In the Key of Life. A pesar de que se ha dicho ya muchísimo, este disco que resiste clasificaciones es un clásico tan inmenso, tan repleto, tan desbordado, que nació empeñado en alcanzar la eternidad. Con esa idea fija grabada a fuego en sus surcos nos asedia y nos inunda como un torrente que todo lo devora. Así es esta obra magna de la cultura popular. Todo lo que digamos de él se ha repetido hasta la saciedad, porque ¿cómo se puede decir algo nuevo sobre una celebración? Todo epíteto queda minimizado al carácter de miniatura boba con la misión imposible de reflejar algo de la bondad y la euforia explosiva que vibra en un disco carnoso y de minutaje extenso.

Los datos nos dicen que el decimoctavo disco de Stevie Wonder es un disco triple compuesto por dos LPs y un EP que hace de lazo para este auténtico regalo de 85 minutos. La escucha nos aclara más cosas. Para empezar que el título no miente y esa "clave de vida" en la que se ha grabado se deja notar en el sonido y en las palabras. Aparece inoculada en los pliegues de los momentos lentos en los que late con animosidad y calma. Y por supuesto se te echa a la cara en las piezas de funk venenoso y festivo que pueblan el álbum como plantas trepadoras de una jungla exuberante. Todo un manantial curativo que nunca se agota.

Sé que el entusiasmo me ha superado y he hablado mucho sin decir nada. Ese va a ser siempre mi fallo. Que el entusiasmo se me encienda es algo que debo asumir y tratar de aplacar. Aun en momentos tan justificados como durante la escucha de este disco. Aun en la catarsis soberbia que suponen sus melodías y su entrega. No me importa reconocerlo. Lo escojo como amuleto protector. "Corazones de pedernal… ¡Vade retro!".

Curiosidades

- El disco surgió de un etapa turbulenta en la vida del cantante. Llegó a plantearse seriamente dejar su carrera discográfica antes de este disco. No solo no lo hizo sino que firmó una ampliación de contrato millonaria con Motown. De toda esta grandeza surgió el germen poderoso de esta construcción ambiciosa y mastodóntica que es Songs in the Key of Life.

- Fue un álbum ambiguo en el aspecto creativo e interpretativo. A pesar de contener un puñado de temas en los que Stevie lo escribe y lo toca absolutamente todo, también cuenta con otros en los que colaboran numerosos artistas más o menos conocidos, no solo en la interpretación sino en la escritura de los mismos. Se trata mayormente de los temas de más compromiso social. Al final se cuentan sobre 130 las personas que trabajaron para sacar adelante el disco.

- El disco es habitual de casi cualquier lista glosando lo mejor de la historia. Entre todas ellas mencionaré el hecho de que los usuarios de yahoo lo votaran mejor álbum de la historia (ahí es nada) en 2008.

viernes, 20 de mayo de 2011

tótem #51: la música del pueblo


Título: Automatic For the People
Artista: R.E.M.
Año: 1992
Productor: Scott Litt & R.E.M.
Sello: Warner Bros.

1. Drive
2. Try not to breathe
3. Sidewinder sleeps tonite
4. Everybody hurts
5. New Orleans Instrumental No 1
6. Sweetness follows
7. Monty got a raw deal
8. Ignoreland
9. Star me kitten
10. Man on the moon
11. Nightswimming
12. Find the river

R.E.M. es una banda querida. El gran público la acepta sin problemas. El fan indie la tiene en una estima altísima. Es uno de esos casos extraños en los que la industria y la independencia han entablado una relación fructífera y hasta rentable. No hay duda a estas alturas de la grandeza de esta banda. Tampoco las había en 1992. Tras el (comercialmente) exitoso "Out of Time" (91), los de Athens se encontraban en una encrucijada creativa importante. Y eligieron sabiamente, porque si todo lo dicho anteriormente es casi irrefutable, no lo es menos el hecho de que me esté enfrentando a la descripción / valoración de la obra magna de R.E.M.. Un monumento discográfico que impresiona y aterra al más pintado.

Una vez captado el público con el trabajo anterior, la misión no era mantenerlo sino convertirlo en una masa fanática y para ello no entregaron un disco fácil. En absoluto. Stipe se sube las mangas y ofrece algunos de sus mejores textos en unas melodías que toman de lo clásico sin ser un simple ejercicio de estilo. Así te sueltan la amenaza confortable de "Drive", la euforia taciturna de "Try Not to Breathe", el desboque pop inteligente "The Sidewinder Sleeps Tonight" y el dolor dulce y supremo de "Everybody Hurts". Un descansito con la original "New Orleans Instrumental Nº 1" que tonifica antes de entrar en uno de los puntos más intensos del álbum con la electricidad temblorosa en clave folk de "Sweetness Follows". Sencillamente irrepetible. Perfecto cierre para la primera mitad de un disco que no baja el nivel ni en los momentos más reposados, ni en los introspectivos, ni en los extrovertidos. Un disco que aumenta su cotización con los años. De ello se encarga sin duda una segunda parte que no da tregua. "Monty Got a Raw Deal" es perfecta en su entraña folk con teclados aéreos, "Ignoreland" es su "Disintegration" (The Cure, 89), intensa, extensa y extenuante. "Star Me Kitten" es un caramelo nocturno de corazón sucio. "Man On the Moon" es el himno por el que mataría Bono. "Nightswimming" es pura perfección con una belleza clásica e inmarchitable. ¡Qué cuerdas! Regalo del gran John Paul Jones. Y "Find the River" es un colofón perfecto y rotundo que nos recuerda que el alma de R.E.M. está en el folk.

No sé si habré descrito adecuadamente un disco que me supera. Tampoco sé si vale de algo. Por supuesto cierro estas lineas recordando unos versos del álbum. No podía ser de otra manera. Se lo debo…

"I will try not to breathe. 
I can hold my head still 
with my hands at my knees. 
These eyes are the eyes of the old, 
shiver and fold.  

I will try not to breathe. 
This decision is mine. 
I have lived a full life  
and these are the eyes 
that I want you to remember."

Tristeza para no estar triste. Recuerdos para la esperanza.

Curiosidades

- Curiosamente, la intención primigenia era fabricar un disco más rockero, más fiero que su exitoso predecesor. La intención no cristalizó porque el cuerpo les pedía otra cosa. Y salió este compendio de medios tiempos balsámicos, canciones de atmósfera nebulosa y flotante y, sí, algún que otro derechazo potente.

- El título del álbum fusila el lema de un restaurante de comida rápida de Athens, ciudad en la que se formó el combo, el Weaver D's Delicious Fine Foods.




martes, 17 de mayo de 2011

supertrax #48: jóvenes y llenos de gracia



R.E.M. las tienen de todos los colores y aún así pocas como esta euforizante "I Believe" (86), todo un chute de hormonas y antidepresivos en escasos 4 minutos. El tiempo justo para alcanzar una gloria que una vez más (y no ocurre a menudo) me obliga a gritarlo a los cuatro vientos... ¡Sí... Creooooooooo!

martes, 10 de mayo de 2011

trick or trick? #22: un poco de sal, por favor


Who Killed... The Zutons (The Zutons, 2004). Suenan clásicos y no a serie B como parece que querrían (por la portada). El saxo no los emparenta para nada con Morphine (eso no sé si les gustaría) y casi siempre es más accesorio que otra cosa. Vamos, pop-rock elegante y formal que cala poquito. Todo muy correcto y directo. Y sin dobleces puedes llegar a gustar pero cautivar es otra cosa. ¿Podríamos vivir sin este grupo? Sin duda.

tótem #50: pecado, desesperanza y abandono


Título: There Is No-One What Will Take Care of You
Artista: Palace Brothers
Año: 1993
Ingeniero: Grant Barger
Sello: Drag City/Domino

Esta es la primera obra larga del gran Will Oldham. Su estreno en serio que iba a suponer una primera piedra de dimensiones bíblicas sobre la que construir la catedral de su discografía. Aquí Oldham muestra las claves de su estilo. Esas que le llevan a construir sus canciones a partir de trozos, migajas a veces, de ese canon insondable que es la música norteamericana de raíz. Lo que impresiona es cómo consigue crear los monumentos que preñan este disco con esos harapos desolados.

"No hay nadie que cuide de ti" es un título sanguinario para unas afirmaciones negras y secas. La carencia de amor (de los padres y de la pareja) se instala en el núcleo de las composiciones. La pregunta de quién será esa puta santificada, ese coño virgen ("Long Before") salta a tu cara con las uñas preparadas, y las posibles respuestas no gustan. Porque van contra natura. Y es esa madre real o metafórica la que busca en el sexo cálido y amamantador que es la historia de "Merida". Un contraste brutal con la eyaculación extática de "I Had a Good Mother and Father". Un tema de Washington Phillips que canta las alabanzas al altísimo en clave parental. ¿Ironía o liberación?

En este disco hay pocos adornos. Las canciones se sostienen sobre un banjo descoyuntado y una guitarra acústica desvencijada. Apenas echa mano de alguna batería descompasada, un teclado esquelético o alguna guitarra eléctrica perdida, de manera puntual. Poco más necesita Oldham para que su voz se recueste sobre unas canciones que parecen y son clásicas a pesar de negarse a serlo. Y esa voz es otro de los secretos de su arte. Porque aprovecha su insuficiencia y la hace destellar cuando se rompe a primeras de cambio. Con calidez y temblor, sin avasallar. No sabemos muy bien a quién le cuenta sus historias. ¿Quién será el blanco de su literatura visionaria? ¿Quién habitará en esa poesía encendida? Solo podemos gozar de su verdad y su transparecia casi profanas. Los dones sagrados del último profeta norteamericano en un estreno que ya era añejo cuando salió. Ya era a la vez una isla y un planeta por explorar. Grandioso.

Curiosidades

- En este disco parco Oldham no deja de acompañarse de figuras destacadas de lo alternativo como son la banda de post-rock Slint casi al completo. Sin duda influyeron en el sonido gastado y sucio del disco.

- El disco sacó buenos réditos del misterio al aparecer sin créditos detallados. ¿Quienes son esos Palace Brothers que suenan como si vinieran de un pasado remoto?


martes, 3 de mayo de 2011

supertrax #47: noches de verano



"Ai, Dolors". Manel son un grupo de distancias cortas. Se disfrutan como una buena tostada. Porque no van de modernos ni de independientes. Son lo que vemos, eso parece claro, y esa es su mejor baza. La naturalidad que les permite desarmar cualquier resistencia con palabras que a todos nos llegan porque las entendemos, porque las hemos vivido alguna vez. Noches de verano que parece que no van a acabar.

"Hoy, Dolors, propón un tema al cantante,
uno que se ría de ti de mi y de esta historia que ya no es importante.
Uno que nos defina en 3 acordes,

uno que nos explique a la posteridad,
uno que conscientemente sea un punto y final,
Dolors, uno que parezca imposible que pueda acabar."


Y con una música de azúcar y miel tan irresistible que da miedo.