viernes, 29 de julio de 2011

momentazo #51: keep on rockin'


Anvil! - The Story of Anvil ***1/2 (Sacha Gervasi, 2008). Extraño y fascinante documental que vence cualquier prejuicio. No esperen metaleros triunfantes que galopan entre llamas, grupis inflamadas, cuero y dinero a espuertas. No va esto sobre la gloria del metal. Es algo mucho más sencillo, más íntimo y más profundo. Un ejercicio de valentía en el que los fundadores de una banda con 30 años de andadura se lamentan con sinceridad y muestran su lucha diaria por subsistir. Esto incluye trabajos de mierda y una familia que ya no puede comprenderlos ni apoyarlos más, peleas con promotores y entre ellos y, en fin, una día a día que tiene poco de romántico.

El grupo es venerado por compañeros ilustres de profesión. Pero eso ni paga las facturas ni les llena su trocito de ego. El amor por la música es lo que les mueve y por eso han aguantado tres décadas, pero se muestran hartos de tanta mediocridad a su alrededor. Anvil puede no ser el mejor grupo del mundo pero pelean por su dignidad y el documental consigue que sientas una empatía total por ellos. Te involucras sin quererlo. Que te guste el heavy es lo de menos, incluso ayuda que no sea así. Es que en el fondo esto tiene muy poco de metal. A pesar de que te den ganas de escucharte algún que otro disco de la banda. Tampoco todos, que la verdad, no son para tanto.

lunes, 25 de julio de 2011

trick or trick? #25: núcleo duro

Core ** (Stone Temple Pilots, 92). Este superventas catapultó a la banda a la fama. Sin embargo el tiempo le ha restado impacto de una manera brutal. A años vista, este estandarte anuncia verdades arrojadas a la cara. Esto era una banda de rock duro que todo lo que podía ofrecer lo hacía mirándose en el rock setentero más cerrado. Así, no es de extrañar que este debut sea un pedrusco zeppeliniano de proporciones gigantescas. Pocos temas consiguen captar mi atención. Y los que lo hacen naufragan por su duración excesiva, intenciones épicas o carencias en sus músicas. Sí, es cierto que "Dead & Bloated", "Creep", "Piece of Pie", "Plush" o "Crackerman" pueden hacer que te acerques a escuchar. Pero solo las primeras veces. De cerca se les acaba viendo su pesadez, su cabezonería, su excesiva robustez o lo que sea que las hace aburridas en definitiva. Demasiado rocoso y excesivo. Rock muy duro en definitiva.

lunes, 11 de julio de 2011

tótem #54: realismo mágico


Título: In the Aeroplane Over the Sea
Artista: Neutral Milk Hotel
Año: 1998
Productor: Robert Schneider
Sello: Merge, Domino

1 The King of Carrot Flowers Pt. One 2:00
2 The King of Carrot Flowers Pts. Two & Three 3:06
3 In the Aeroplane Over the Sea 3:22
4 Two-Headed Boy 4:26
5 The Fool 1:53
6 Holland, 1945 3:12
7 Communist Daughter 1:57
8 Oh Comely 8:18
9 Ghost 4:08
10 Untitled 2:16
11 Two-Headed Boy Pt. Two 5:13

Sorprendente y euforizante obra maestra de estos norteamericanos apátridas. Desde algún lugar inventado se sacan de la manga un compendio de pop de cámara, espejismos de rock entre cazurro y noise y un folk mágico que no desentonaría en el currículum de Mercury Rev... O quizás sí, ya que estos últimos nunca han alcanzado estas cotas de naturalidad y excelencia.

Bizarro y cercano, contiene gemas que van de los 1:35 a los 8:18 quilates con las que se te va pasando el disco entre aporreos de acústica con sentido, gaitas oceánicas, trompetas a ratos fúnebres y a veces preñadas de euforia fronteriza, y sobre todo, letras que causan sensación...

"And one day we will die, and our ashes will fly from the aeroplane over the sea, but for now we are young let us lay in the sun and count every beautiful thing we can see." // "And will she remember me 50 years later, I wished I could save her in some sort of time machine, Know all your enemies, We know who our enemies are" // "I love you Jesus Christ, Jesus Christ I love you, Yes I do".

Perfecto para acompañar a tu colección de R.E.M.... Y superar sin esfuerzo bastantes obras de los de Athens. La magia de un folk fuera de época y lugar. Ni americano, ni europeo, ni terrenal. Sublime.

PD: (Y 8 años antes del Ys de Joanna Newsom).

Curiosidades

- Estamos ante un auténtico disco de CULTO para cualquier amante de la música alternativa que se precie. Su veneración por publicaciones y fans es inversamente proporcional a sus ventas. Al menos a sus exiguas ventas iniciales.

- Una de sus características principales es su carácter críptico. A persar del hermetismo lírico, hay una corriente muy extendida que dice que el disco trata sobre el drama de Ana Frank. El grupo no lo ha desmentido y hay algún que otro verso refiriéndose a su fecha de nacimiento y defunción. Algo habrá. O no.

domingo, 10 de julio de 2011

supertrax #53: encanto bajo capas de polvo



Año 1931. Al Bowlly graba "Guilty", una oda al amor entregado. Una canción maravillosa que se ha mantenido enterrada entre décadas de carreras apresuradas, prisas y modernidad vacua.

Año 2001. La canción se incluye en la banda sonora de Amélie y cae sobre mí como una bomba obsoleta pero en pleno funcionamiento. La prueba fehaciente de que siempre va a haber antigüedades lujosas entre restos de chatarra y antiguallas inservibles. Si se sabe buscar. Aunque a veces incluso te lo encuentras delante sin buscarlo. Y te transporta.

miércoles, 6 de julio de 2011

trick or trick? #24: suave que me estás matando

Alice In Chains, Unplugged ** (96). Empiezan perezosos con dos de sus mejores composiciones - "Nutshell" y "Brother". El sonido es impresionante como cabía esperar de esta serie de la MTV que apuesta por lo inmaculado. Para entrarle a las masas. Sinceramente yo me esperaba otra cosa de un grupo que ha hecho de la agresión su seña. Aunque la salud de Layne Staley no estaba para hacer muchos alardes y se nota en su voz cansada, la banda está espectacular. Lenta como una procesión en los momentos calmados y sólida en los medios tiempos y temas agitados. "Sludge Factory" pierde mucho respecto a la versión de estudio. Si al free rock de electricidad virulenta le quitas eso, ¿qué queda?. Vamos que como novedad puede sonar curiosa pero poco más. En general el concierto ofrece una visión aséptica y monocromática de un grupo que es capaz de mucho más. Lo que hay aquí ya aparece en los álbumes de estudio (y en la mayoría de los casos, mejor). Y la canción nueva, "Killer Is Me", bueno, es nueva. Tedioso.

martes, 5 de julio de 2011

trick or trick? #23: payasos

Slipknot nos castigan en su estreno (Slipknot *, 99) con 15 cortes (ahí es nada) de nu metal cabezón con scratches tontorrones y dúos vocales con contrapuntos melódicos enfrentados a la descarga gutural de siempre. Y más que intenso el resultado es pesado y aburrido. Mucho interés por arrollar al respetable con un alud sónico que se queda en un sinsentido veloz y machacón sin nada para hincar el diente.

Y por mucho que invoquen el nihilismo y la oscuridad en sus letras, si se visten de payasos… ¿Qué pretenden conseguir? Que se les tome en serio no, desde luego.

domingo, 3 de julio de 2011

momentazo #50: lo llamo celebración

Depeche Mode. 101 ***1/2 (89). Seguir la estela de U2 puede ser peligroso y eso es lo que le echa en cara a Depeche en este proyecto que (aparentemente) fusila el concepto de Rattle & Hum (88) de los irlandeses. La verdad es que algo de eso hay y demostraría ser una constante en el futuro (véase Songs of Faith and Devotion (93) respecto a Achtung Baby (91) y su subsiguiente gira de conciertos). Con el proyecto multimedia de U2 (película, disco y libro) comparte el multiformato y el aire faraónico del mismo aunque, para ser honestos, habría que hacer una sutil diferenciación. Mientras los irlandeses se escudaron en una supuesta y sospechosa vuelta a las raíces y a la tan manida y sobreestimada "autenticidad", los de Basildon se zambulleron en un retrato en directo del momento (dulce) que atravesaban. Un fiel reflejo de los directos de la época, auténticos rituales para las masas que los elevaron desde entonces a grupo de estadios masivo.

Las versiones son impecables traslaciones de sus discos al directo con especial presencia de Music for the Masses (87), aunque sin olvidar sus clásicos primerizos (el formato doble da para mucho). Demasiado inmaculado y demasiado frío podría pensar el rockero de turno. La verdad es que poca carne y vísceras pueden encontrarse aquí, pero hay que comer de todo.

Por otro lado, las recreaciones fieles hacen que el disco funcione perfectamente como el recopilatorio definitivo de la época gloriosa pre-Violator (89), que también existió, y a la vez es el retrato de una banda que ha hecho de la exactitud mecánica su ethos y su seña de identidad.

Canciones hieráticas con personajes que son estatuas marmóreas con corazón y alma; sueños fríos y húmedos en edificios de vidrio y acero; Kraftwerk comprando flores para el cadáver de Marlene Dietritch... La vida con su caparazón de metal vista en una obra faraónica pero imprescindible. O al menos necesaria.