martes, 27 de septiembre de 2011

la interzona #4: luces nocturnas

 

Stay On These Roads **1/2 (a-ha, 1988)

Para a-ha avanzar hacia la madurez parecía implicar un engordamiento de sus aspectos más serios y épicos. En un intento por asentar esa elegancia nórdica de la que siempre hicieron gala atacan su tercer disco como si se tratara de una obra definitiva. Eso se desprende de la promoción, el lujo instrumental y de su apertura. El tema titular desarrolla en sus casi cinco minutos la hinchazón épico-romántica de los noruegos. La canción es como recibir un tortazo con una rosa en plena cara. Su aroma fragante puede embriagar o repugnar según el momento. Esa poesía de voces endiosadas, teclados palpitantes y cajas de ritmos grandilocuentes es la que nos mete de lleno en un álbum en el que se percibe claramente que los pelotazos se van espaciando. El disco anterior ya adolecía de canciones grandes en una recta final más bien escasita pero es que en este podemos contar menos aún. El calificativo inapelable solo puede aplicarse a "The Blood that Moves the Body", "The Living Daylights" y "You Are the One". Y solo con dudas al tema titular. El resto navega entre lo cuestionable ("Touchy", "Hurry Home", "Out of the Blue Comes Green") y lo curiosete ("This Alone Is Love", "There's Never a…", "You'll End Up Crying"). Tonadas amables y sentimiento a flor de piel. El tercer disco de A-ha dice claramente: "No tomen postre".

jueves, 22 de septiembre de 2011

momentazo #65: el narcótico sublime

Friends of Mine **** (Adam Green, 2003).

Adam Green dejó a los Moldy Peaches (aparcados o no, poco importa) para iniciar un camino totalmente nuevo. ¿Totalmente? No del todo, por suerte, porque conservó bastantes detalles del iconoclasta combo neoyorquino. En su tercer disco en solitario, la misma portada, con ese tono entre amateur y piratilla, todavía se mira en la estética descacharrada del grupo que había liderado junto a Kimya Dawson. La duración de los temas también. Green aborda su nuevo estatus como crooner melódico con la idea de no andarse por las ramas bien presente. Poco o nada sobra de unas canciones que impactan por su sencillez, su belleza y la crueldad de unos textos que a veces rayan el mal gusto. Sarcasmo sin piedad y poesía evasiva y flotante para un disco que juega con la belleza y la fealdad de manera encantadora. No se dejen engañar por el almíbar delicado de las melodías. Aquí hay mucho amor, por supuesto, pero también bullen otras cosas más oscuras y retorcidas que nos van a hacer reír, arquear la ceja y espantarnos. No se puede dudar. Friends of Mine es tremendo. De cabo a rabo. De pe a pa.

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miércoles, 21 de septiembre de 2011

supertrax #56: azulejos para mis amigos

"Bluebirds" es el caramelo ácido que abre Friends of Mine (Adam Green, 2003). Una guitarra acústica, una batería y algunas cuerdas detallistas son los elementos destacados del colchón sobre el que se recuesta la voz grave y cálida del norteamericano. Se trata de una canción soleada, jocosa y de contenido extraño que nos golpea con versos que hablan de pájaros de regalo, tarjetas de crédito, crucifixiones por parte del suegro y en definitiva estados de consciencia algo alterados. Preciosa, misteriosa y divertida hasta el infinito.

lunes, 19 de septiembre de 2011

momentazo #64: fundido en negro


Back In Black **** (AC/DC, 1980).

Sin tiempo para las lágrimas, Brian Johnson sustituye el trono del caído Scott y lo hace bien, la verdad. Canciones como "Hells Bells", "Shoot to Thrill", "You Shook Me All Night Long" o "Back In Black" son clásicos instantáneos. El resto... no tanto. De ahí que no comulgue con las hipérboles y las adhesiones incondicionales a un disco que veo excelente pero para nada obra maestra. Y es que parece que eso de que surgió como homenaje al frontman desaparecido ha calado demasiado hondo en los fans. Vale, ahí está el luto inmaculado de la portada y el luto severo de "Hells Bells", impresionantes los dos, pero ya está, eso es lo único que veo como cierto homenaje. Lo demás, más bien es una celebración de un grupo que vuelve a sentirse vivo cuando parecía que no iba a sobrevivir a una pérdida tan importante. Riffs poderosos y una voz nueva que ya desde el principio se ajusta a la perfección a la idiosincrasia de la banda. No había tiempo para lágrimas, como digo, y tampoco había deseos de revolcarse en la pena. Entonces, todo este rollo del panegírico ¿no puede sonar a oportunismo barato? ¿y qué necesidad tenía AC/DC de ello? Todo esto se vería tras esta bisagra que separa dos épocas. Como poco, Back In Black invitaba a la esperanza porque, con todos los peros que se quieran, es un disco buenísimo. Ni más ni menos.

domingo, 18 de septiembre de 2011

la interzona #3: los reyes de las ratas

 

Kings of the Wild Frontier *** (Adam & the Ants, 1980)

La frontera salvaje. Ese espacio remoto donde el western suena tribal, el pop turgente y el guitarreo es infantiloide y directo. En ese lugar podremos encontrar estatuas de Brian Ferry llenas de polvo y posters de Roxy Music pintarrajeados y rotos por las calles. Los ríos fluyen teñidos de carmín y asfalto y por ellos navegan piratillas de poca monta. En la frontera salvaje todo es divertido y efímero, tontorrón y roñoso.

Tras escuchar la cara A de esta guía turística por lo desconocido, parece claro que Adam y sus hormigas fueron reyes de algo. Cabeza de ratón, eso sí. Reyes de la mugre que no saben gestionar un reino alocado y verbenero. La cosa se pone chunga a partir de "The Magnificent Five" y alcanza cotas penosas en "Making History" pero eso no puede echar por tierra el buen trabajo que ofrecen en ese punk-pop contagioso de temas como "Dog Eat Dog", "Antmusic", "Los Rancheros", "Ants Invasion" o "Kings of the Wild Frontier". Trabajo nutritivo, curioso y nada imprescindible. Un adorno divertido en cualquier colección.

martes, 13 de septiembre de 2011

momentazo #63: i'm a loser baby...

 

Closing Time **** (Tom Waits, 1973)

Es la hora del cierre. Los últimos borrachos se desparraman en la barra y el camarero los barre con su escoba hasta la salida. El pianista entona con voz cazallosa la penúltima historia sobre un par de corazones rotos y un coche desvencijado. Martha y Rosie acaban su turno y se cambian de ropa. Les apetecería un helado, pero a estas horas no hay más que whisky. Tal vez el destino se porte hoy y les regale un paseo tranquilo a la luz de esa luna cítrica y así soñar con ese galán de cuento que les saque de este antro. Y el piano sigue sonando, anunciando la hora del cierre, y suena empapado en cerveza y licor barato. Y clarinetes. Y guitarras acústicas. En un compás beodo y lúcido en busca del silencio mortal que cae como una sentencia a la hora del cierre. El tiempo se detiene, las postales nos restriegan el pasado por la cara. ¿Fue realmente un tiempo mejor?. Yo de ti no se lo preguntaría al que ha hecho de este tugurio su casa. Ahí está, acompañado por un presente sin rostro y aleteando como un pez sobre el suelo sucio mientras espera otra ronda. Seguro que mejora a la anterior. Seguro que no será la última. No hasta la hora del cierre.

momentazo #62: aliento de ángel, corona de rey


I Thought of You Again: Outtakes & Alternative Versions ***1/2 (The Wave Pictures, 2011).

Disco que acompaña la Rockdelux #298. Colección de descartes, caras B y demás rarezas de los británicos. Un regalo revelador y sorprendente. El trato exquisito de la melodía y los arreglos siempre han sido las señas de identidad de un grupo que descubro por la puerta de atrás. Lo que no deja de ser fascinante. Me extrañaría que este disco no fuera fundamental para el iniciado en The Wave Pictures. Para el novicio es mucho más. La constatación de que se está ante una de las realidades más sólidas del pop británico actual. Y esto son ¡restos! Babeemos sin pudor ante uno de los mejores "regalos" que la Rockdelux ha podido ofrecer en años.

lunes, 12 de septiembre de 2011

la interzona #2: las ascuas y las brasas

 
Bonfire *** (AC/DC, 1997).

La experiencia en directo de AC/DC no está completa sin ese bicho llamado Bon Scott. Animal de escenario insaciable, ya fijó su poder para la eternidad en el inflamado If You Want Blood You've Got It (78). Posteriormente, su sustituto Brian Johnson, también disfrutó de un resumen de su época dorada en otro directo impecable (aunque algo excesivo), el doble Live (92), en el que AC/DC se retrataba como la superbanda de estadios que había llegado a ser. No es que sea algo malo esto último, en absoluto. Aún así esta caja redondea el legado en vivo de los australianos al presentarnos en un metraje mastodóntico y suculento lo buenos que ya eran en sus primeros momentos. Dos directos atronadores, uno desde los estudios Atlantic en NYC, y otro más extenso desde Paris. Dos recordatorios del sabor a banda de garito, fiestera y eléctrica, hedonista y salvaje. Y con pretensiones escasas. Algo que queda muy lejos de los últimos AC/DC. La caja se completa con el volumen las rarezas de rigor y con una reedición del mítico Back In Black (80).

Problemas con este box-set, los hay. Para empezar, la inevitable repetición de temas en los diferentes directos. Es algo que se entiende pero que resta interés al producto. Simplemente hay que dosificar su disfrute. Si no, a empacharse que hay muy buenos antiácidos hoy día. Tampoco entiendo la inclusión de esa edición remasterizada de Back In Black. Mejor quedaría venderla por separado en caso de que sea tan necesaria, que también lo dudo. Y el hecho de que las rarezas sean escasas y uno de los directos ya hubiera sido editado con anterioridad reduce mucho el impacto de una obra gigante pero poco generosa.

viernes, 9 de septiembre de 2011

momentazo #61: lo llamaron leyenda



"When the legend becomes fact, print the legend"

El hombre que mató a Liberty Valance ****1/2 (John Ford, 1962).

Este es un western atípico porque su profundidad va más allá del simple duelo de pistolas en escenarios polvorientos. Son demasiados los temas que toca para dejar indiferente al espectador. Temas de calado como la importancia de la educación para que el pueblo pueda luchar contra la opresión, el miedo tiranizador con el que los violentos someten a los débiles e incultos, la libertad de prensa bien o mal entendida, en una frase, el derecho a vivir en libertad y a buscar la felicidad.

John Ford no nos lo pone fácil para comprender una historia en la que, como en la vida, nada es blanco ni negro. Y es esta escala de grises la que utiliza para poner sobre la mesa el no siempre claro sentido de la integridad y por supuesto el para qué sirve dicha virtud. Aunque no estemos de acuerdo el escalofrío nos va a recorrer cuando comulguemos sin darnos cuenta con estos casos en los que el fin justifica los medios y la verdad no es siempre el regalo más valioso que podemos ofrecer. Turbia e incómoda, la película también muestra la otra cara de la historia. La de un sacrificio desinteresado y doloroso. Curiosamente, cuando pensamos que el hombre que mató a Liberty Valance se ha visto recompensado por su valor surge el giro genial y ahí vemos claro que en realidad no ha conseguido nada en absoluto.

jueves, 8 de septiembre de 2011

supertrax #55: la reina del baile


ABBA, ese nombre que suena algo rancio y que muchos querríamos evitar. ¿Y qué pasa cuando hay que reconocer uno de esos secretos inconfesables? Pues que mejor hacerlo con la cabeza alta. Puede no ser lo más prestigioso del mundo pero "Dancing Queen" fue, es y será un pelotazo incontestable. ¿Que suena algo rancia y casposa? Bueno, cambiemos los adjetivos por añeja y kitsch. Un bombazo melódico de soft dance y elegancia demodé. Y bien bonita, sí señor.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

trick or trick? # 28 y perVERSIONES #18: de saldo


eMOTIVe 1/2 (A Perfect Circle, 2004). Hay autores y hay intérpretes. No sé todavía dónde encuadrar a esta banda, y este disco no aclara nada. Desde luego no son creadores, no de una obra consistente.

Se ve que persiguen cierta originalidad, pero con cosas como esta me parece que se han vuelto una parodia de ellos mismos. Lo menos malo de uno de los peores discos que he escuchado jamás, "Imagine" y la deconstrucción de "When the Levee Breaks". Lo peor, todo lo demás.

Con esto solo aclaran una cosa: seguramente tampoco la próxima vez será...

lunes, 5 de septiembre de 2011

la interzona #1: punk-funk enmarañado

Está bastante claro. Los artefactos audiovisuales de impacto tienen su sección (momentazos, tótems). Los que han fallado estrepitosamente en sus intenciones también (trick or trick?). ¿Y qué pasa con los que ni una cosa ni otra sino todo lo contrario? Pues para esto surge esta interzona. Una región que mantiene un equilibrio frágil y quebradizo habitada por obras que pueden enamorar o atentar contra el buen gusto según el momento, el lugar y el estado de forma.



Sextet *** (A Certain Ratio, 82). "Del cementerio a la pista de baile" era su máxima. No cabe duda, tras la escucha de este disco (el tercero de su carrera), de que hay bastante de cierto en dicha aspiración. Bajos gordos y musculosos se convierten en la base dura de un disco serio como la noche aunque intente derramar hedonismo. El ritmo es el santo grial, eso está claro. Otra cosa es que esto mueva al baile. Lo hace a ratos, pero lo que más consigue es intrigar con sus cambios misteriosos y escasos y su monotonía casi religiosa. En esta letanía salvaje nos maravillamos y nos horrorizamos a partes iguales. Melodías de punk-funk negroide hecho por blancos que se enredan de manera farragosa y juegan, no sin cierto éxito, entre lo pesadito y lo original. Muy interesante. Muy duro.

jueves, 1 de septiembre de 2011

supertrax #54: las brasas de la verdad divina


De las múltiples dianas de 16 Horsepower detengámonos en esta maravilla de Secret South (2000). "Splinters" arde como las brasas mal apagadas de una hoguera. Por fuera aparece como madera quemada y fría y por dentro late un corazón ígneo que bulle por emerger. Eso es lo que pasa a medida que la canción avanza. Se va encendiendo más y más. Le vuelven a echar agua para calmar una sed que no pueden apagar y el incendio se convierte en una conflagración.

"Who is it now that loves you
Strait in the front door
An crooked out the back
What is it now that you pray to
As your world begins to crack
Yeah, oh yeah
I fell upon that rock
Yeah
"