martes, 31 de julio de 2012

trick or trick? #37: aleación PESADA



Audioslave ** (Audioslave, 2002)

A pesar de que no me fiaba, os he dedicado mi tiempo. Entiendo que amáis la música, y que esto no es Soundgarden ni RATM, pero no puedo evitar sentirme decepcionado; engañado por unos músicos tremendos y un compositor eficaz que han entregado un disco que apenas roza lo aceptable.

Y empieza bastante bien. Con ese soul de aleación pesada que sale de la garganta de un Chris Cornell imperial. La lástima es que las canciones pasan pronto a estar al servicio del chorro vocal y de las piruetas de un Tom Morello que no por habilidoso consigue entretener lo suficiente. El resultado, por consiguiente, es pesado, monótono y lo que es peor, irrelevante. No hay mayor fracaso que la indiferencia.

lunes, 30 de julio de 2012

momentazo #107: rumba atómica



Backbone Ritmo ***1/2 (Atom Rhumba, 2004)

"No parece hecho aquí". Esa es la injusta sentencia que parece acompañar a algunos de los mejores discos grabados en este país. Es una tradición antigua que indica que el producto nacional en música ha sido débil, sectario, costumbrista y poco exportable. Injusta o no, esta afirmación se aplica como un guante al disco que consagra a los bilbaínos como una de las bandas más potentes y reivindicables del rock patrio.

"Backbone Ritmo" es un título tan genial que da rabia que no se te haya ocurrido a ti. Y lo que tiene dentro es igual de espectacular. Rock y funk se embadurnan de un tizne negro oscurecido por las guitarras venenosas marca de la casa y esa base rítmica demoledora. El tercer disco de Rober! y los suyos es un dechado de fiereza ineludible para el melómano. Las comparaciones con Jon Spencer quedan lejos, aún siendo a ratos pertinentes. Siempre y cuando no olvidemos dar la bienvenida a Captain Beefheart y James Brown. El saxo anuncia su llegada a la fiesta. Ladies and gentlemen... Gran disco.

viernes, 27 de julio de 2012

momentazo #106: trigo limpio



PSM Festival ***1/2 (VV. AA., 2012)

Lo mejor que se puede decir de este homenaje a Pedro San Martín, bajista y compositor de La Buena Vida, es que es oportuno. No se trata de una excusa mercantilista porque es sincero, es sentido y es totalmente desinteresado. El disco acompaña la revista Rockdelux de julio y agosto de 2012 y es un extracto del concierto celebrado en el Primavera Sound de ese año.

Un escalofrío recorre buena parte de las interpretaciones de un temario antológico y de hermosura intachable. El disco es bellísimo con todas sus imperfecciones, que son muchas, que suman de alguna manera al aliento entrecortado de un pop sencillo, elegante y mortíferamente cardiaco. Si hubiera que destacar los momentos que más me han impactado tendría que mencionar casi todo. El arranque doble con "Tormenta en la mañana de la vida" en dos versiones casi opuestas por parte de Tórtel y Rafael Berrio. Pocas veces importa tan poco la repetición. Tampoco importa que poco después nos la vuelvan a presentar Los Planetas con elegancia y sobriedad. J repite con el Grupo de Expertos... y un "Calles y avenidas" de órdago. Sr. Chinarro se adueña con un nudo en la garganta de "La calle del Carmen". Fernando Alfaro & Joaquín Pascual reavivan el espíritu de Surfin' Bichos arrimando "Blues por Charlie" al ascua de Bob Dylan. Nacho Vegas & Bea Nosoträsh llevan al terreno del primero un "Trigo limpio" seco y emotivo. Tampoco querría olvidar el fluido viscoso en el que Triángulo de Amor Bizarro convierten "Magnesia" ampliándola a base de noise oceánico.

Y para el final, abro apartado nuevo para destacar tres momentos especialmente tremendos. El primero correspondería a la canción expresamente compuesta para Pedro por parte de Ama. Este grupo, compuesto por ex-componentes de La Buena Vida, ofrece un panegírico tremendo que no por apresurado, ingenuo o deshilachado pierde un ápice de su verdad. Se nota que un temblor recorre la sala y la voz del cantante durante su interpretación. El segundo sería el cierre con la subida al escenario de ese grupo imaginado que se hizo llamar Sgt. Peter's Apolo Hearts Club Band. La banda se nutría de componentes de La Buena Vida de todas sus épocas y ejecutó con elegancia y solvencia el recuerdo a su bajista fallecido a través de tres temas del disco "Hallelujah" (2001). Faltó Irantzu Valencia y se notó, aunque según parece, estuvo entre el público. Por último habría que destacar el dueto grabado en estudio que cierra el disco como tema extra. Rosa Martí, viuda de Pedro, y Rafael Berrio se entregan a fondo en un sensacional "Guillermine". Perfecto colofón para una celebración gloriosa y merecida en honor a un músico irrepetible.

jueves, 26 de julio de 2012

la interzona #21: (A) - la letra escarlata



1992 - 2000 *** (Atari Teenage Riot, 2006)

Desde Berlín, en el corazón de la vieja Europa, Atari Teenage Riot surgió como una conflagración. La banda liderada por el activista Alec Empire resume en este recopilatorio ocho años de carrera. Desde la margen izquierda, estos terroristas sonoros prepararon un potingue tóxico que sabe a barbarie electrónica. Embotellado y vendido como hardcore digital, no hay más que darle un sorbo para detectar aromas de thrash metal, drill 'n' bass, synth-punk, hip hop, jungle y brutalidades no identificadas con la transgresión y la ultraviolencia como denominador común.

Agitadores de la escena cultural berlinesa y europea desde unos postulados claramente anarquistas y antifascistas, siempre han usado la ideología como el contenido carnoso de un sonido clamorosamente ofensivo, imposible de disfrutar. En sus composiciones las astillas digitales ensartan el grito pelado de Empire y sus acólitos en un ruido que no da tregua. Tratar de hacer algo que implique concentración mientras se escucha esto es una labor titánica. Como también lo es el intentar bailar al son de esta música.

Atari Teenage Riot resumen en estas 18 canciones el sonido del caos posmoderno. No es futurismo, no es ambient, sino un presente frenético y arisco que prueba los límites de lo soportable, altera las pulsaciones y pone la paciencia de punta.

lunes, 23 de julio de 2012

supertrax #82: la risa, la mentira, el llanto



No es muy frecuente, pero a veces ocurre que un soniquete te agarra por el cuello de la camisa y te levanta en un bamboleo que no quieres que acabe jamás. Eso es este clásico "Boys Don't Cry" de The Cure. Pop made in heaven que además, por si fuera poco, se acompaña de este video absolutamente mítico. Gracia, oscuridad y un Robert Smith (o su sombra) que baila como solo él sabe hacerlo. Encantador.

momentazo #105: el rastro del embeleso



The Shadow of Your Smile **** (Astrud Gilberto, 1965)

Puede parecer impensable que una artista como Astrud Gilberto pudiera siquiera soñar con labrarse algo parecido a una carrera en esto del jazz. Aún así, no hay más que relajarse un poco para poder apreciar el poder curativo de una voz que, vale no tiene fuerza alguna ni puede competir con las grandes divas norteamericanas, pero aún así logra conmover hasta las entrañas.

La esposa del gran Joao Gilberto es una prueba viviente de la importancia de aprender idiomas. Gracias a que era la única que chapurreaba algo de inglés entre los que se encontraban grabando esa histórica "The Girl from Ipanema" un par de años antes, se le propuso cantarla. Nunca lo había hecho de manera profesional. Tal vez por eso el resultado se beneficia de un amateurismo embriagador que la hace única. De ahí a la fama, ya que no faltaron productores que vieron un filón para el público anglosajón. De esa motivación surge este disco, el segundo de la brasileña, un coqueteo descarado con estándares del pop y el jazz norteamericano con alguna parada en los clásicos de la bossa nova más para aparentar que otra cosa.

Puede que los orígenes del disco estén en el mercantilismo más barato, aunque eso importa poco cuando acaricia como lo hace, envolviendo al oyente con su sensualidad serena y clara. Astrud Gilberto creó un mundo de posibilidades con unas pocas migajas. No hay más que escuchar a buena parte de las vocalistas del indie patrio, donosti sound a la cabeza, para darse cuenta de que su huella es bien profunda y duradera. Aquí está el que puede ser su mejor carta de presentación. "The Shadow of Your Smile" no es una pieza que rompa moldes. Es simplemente un pedacito pleno de talento.

miércoles, 11 de julio de 2012

tótem #61: arrastrado por la avalancha


Título: El extranjero (L'Étranger)
Autor: Albert Camus
Año: 1942

"Para que todo sea consumado, para que me sienta menos solo, me quedaba esperar que el día de mi ejecución haya muchos espectadores y que me reciban con gritos de odio." 

Este clásico del existencialismo no solo no pierde vigencia sino que se aferra en la conciencia del hombre contemporáneo como las raíces de una secuoya. Con un ritmo narrativo fluido e inexorable, con repliegues múltiples continuos en sus significados, la obra avanza sin freno hacia el abismo de la pesadilla.

Meursault, francoargelino en tiempos en que el país era una colonia francesa, se ve arrastrado por unos acontecimientos que lo abocan hacia el asesinato de un hombre. Su aparente insensibilidad, más bien hastío, su desidia, más bien indiferencia, le predisponen para abandonarse al fluir de las circunstancias y la vida. Succionado por estas, y sin pretenderlo, se hunde en el fango de lo abominable donde no hay salida.

Camus cuadra una novela impecable de resonancias kafkianas, como toda su obra, en la que nada parece tener importancia y la culpa es algo borroso. En un principio puede parecer que Meursault es culpable, si no en intención, sí por no ser capaz de rebelarse contra una corriente en la que parece sentirse a gusto simplemente flotando. Pero también podría verse al sistema como culpable, a la sociedad y a la vida, a los que parece no importarles los sentimientos individuales y juzga en terrenos que solo la propia persona puede entender.

La(s) muerte(s) en el libro es el reflejo del absurdo, de la sinrazón de una sociedad sin valores destinada al hundimiento moral. No en vano la obra se escribió en plena Segunda Guerra Mundial. Moderna, incómoda, iconoclasta, El extranjero golpea la conciencia y deja al lector en un sopor mareante del que cuesta recuperarse.

Curiosidades

- La voluntad libre es uno de los temas centrales en la novela. Esto es algo que se supone inherente al ser humano. Meursault (Camus) no parece estar de acuerdo con esto. El hombre no es libre de decidir, según él, de ahí que sus actuaciones desemboquen siempre en la indiferencia.

- Ninguno de los árabes en la novela tiene nombre en una muestra del colonialismo casi racista que denuncia o expone Camus. El protagonista solo se relaciona con argelinos de origen francés como él.

- L'Étranger es un título "problemático" para traducir ya que puede significar a la vez extranjero, extraño, desconocido... Cualquiera valdría para definir al protagonista. En inglés se pueden encontrar ediciones traducidas por The Outsider o por The Stranger.

- Como última curiosidad mencionaré el intento por reflejar las impresiones de la obra en un imberbe Robert Smith (The Cure) en el primer single del crupo allá por 1979. Se tituló Killing an Arab y creó cierta polémica, ya que hay quien vio connotaciones racistas. Todo el que haya entendido algo de esto sabrá que es imposible que las haya.

martes, 10 de julio de 2012

dream team #1: kiss & scream

El dream team, la alineación perfecta. Todos tenemos nuestras favoritas de nuestros favoritos. ¿Qué mejor forma de celebrarlo que con una playlist de ensueño de aquellos artistas que conocemos lo suficiente como para mojarnos en tamaña empresa?


Empecemos con un mito como The Cure. En un recopilatorio asequible en estos tiempos (40 o 45 minutos, entiendo) entrarían las siguientes, no sin dolor, por supuesto. El orden cronológico me vale... Esta vez, al menos.

1. Boys Don't  Cry: uno de sus singles primerizos que ya es una maravilla de pop-post-punk. De ritmo agitado y estribillo adrenalínico.
2. Play for Today: teclados atmosféricos para este tema emblemático que no deja de ser dulce y adhesivo a pesar del aura de fatalismo que le dan las teclas y el bajo.
3. A Forest: primer contacto serio con el lado oscuro del grupo. Este bosque impenetrable oculta secretos terribles y suculentos.
4. The Hanging Garden: desde las profundidades abisales de Pornography, el retrato de la violencia con guitarras fantasma y una base rítmica sacada del mismo infierno.
5. The Caterpillar: esta oruga es pura luminosidad para curarnos de lo árido que precede. Pop preciosista y encantador, casi latino.
6. Inbetween Days: otra de las más grandes, la apertura de The Head on the Door no solo anticipa las glorias de "Just Like Heaven", es una de las cosas más bonitas, euforizantes y adictivas que puedan escucharse.
7. A Night Like This: preciosa, rutilante, emotiva... no hay palabras que hagan justicia ni al riff circular que oscila como un péndulo, ni al arrebato noctámbulo de ese saxo que deja paso a un Robert Smith que canta aquí como nunca.
8. Just Like Heaven: si se hiciera un encuesta, esta ganaría como la mejor canción de los Cure. Y lo competiría por lo menos como la mejor de los 80. El adornito de guitarra que la vertebra a modo de estribillo es por sí solo un hito de la cultura popular. Impagable y preciosa.
9. Lovesong: amor y delicadeza en tiempos de desintegración. Espectacular, contenida y grandiosa en su sencillez. Y otro soniquete de teclado para la posteridad.
10. Fascination Street: zambullida en la oscuridad más impenetrable envueltos en ese bajo palpitante y eterno que es el perfecto colchón para unas de las mejores guitarras que hayan grabado. Sentimiento y grandiosidad desde el interior, sin ampulosidades ni épicas baratas.
11. Friday, I'm in Love: se me antoja imposible un cierre mejor. Optimismo y emoción a manos llenas a cargo de uno de sus singles más exitosos y rotundos. ¡Es viernes, estoy enamorado!


momentazo #104: pop de diseño



Gran fuerza ***1/2 (Astrud, 2001)

Hay grupos, muy pocos, para los que el ser algo especial se convierte en una necesidad. Astrud son especiales porque pueden y porque les sale así. No hay impostura ni intelectualidad exagerada.

Gran fuerza es un ejemplo enorme de su naturalidad exuberante, su inteligencia lírica y su instinto melódico. Es un disco que los representa a la perfección. No sé si es el mejor. De momento me sacio de Astrud con estas diez canciones porque, por otra parte, todo ese toque moderno me parece rimbombante.

Aprecio una calidad impresionante pero este lenguaje filogay de electrónica hedonista (e imaginativa), voces claras y melodías extrañas pero bonitas, no es lo que más me llega del mundo, la verdad. Nunca he sido un adalid de la modernidad, todo sea dicho. Aún así, me quito el sombrero ante una obra extraordinaria, original y que merece ser escuchada un buen puñado de veces. Fuera prejuicios. Si yo he podido...

jueves, 5 de julio de 2012

momentazo #103: el swing del diablo



Moanin' ****1/2 (Art Blakey & the Jazz Messengers, 1959)

Firmado por Art Blakey and the Jazz Messengers, este disco supuso el documento definitivo de uno de los combos más longevos, productivos, mutantes y cualificados del jazz. En realidad siempre se trató del grupo del que se rodeaba el líder, Art Blakey, y a su dictado cambiaba de formación. Decenas y decenas de músicos han formado parte de una alineación mítica siempre liderada por el genial batería de Pittsburgh. Y esto último es uno de los detalles a destacar. No es nada común que un batería sea el líder del grupo en el jazz, pero Blakey, fogueado con los mejores y dotado de una técnica y una pegada prodigiosas, siempre fue un talento ardiente sin posibilidad de contención. No hay duda de que valía para firmar los discos y dirigir la orquesta que maravilla en este disco.

"Moanin'" estaba destinado a triunfar. El público lo acogió con veneración inmediata gracias, sobre todo, al tema inicial, que por ende acabaría titulando el disco por decisión popular. En realidad, el enésimo disco de Blakey como líder, no tenía título más allá de "Art Blakey and the Jazz Messengers". Aún así, como digo, se le conoce popularmente con el título de la pieza de apertura, una melodía sugerente, cálida y nocturna muy en la línea del "So What" que abriría el "Kind of Blue" de Miles Davis solo unos meses después. Es una introducción perfecta para continuar con las delicias de elegancia infinita de "Are You Real" y "Along Came Betty". La batería hasta este punto suena acariciada, tratada con cariño y sensibilidad. Nada que ver con el comienzo de la suite que seguiría, la apocalíptica estampida de "The Drum Thunder Suite", un tema en el que el batería muestra buena parte de sus habilidades atávicas y desatadas. En las antípodas de la marcha casi militar que vertebra "Blues March" y la melodía eterna de "Come Rain or Come Shine". Y ya está. No te has enterado y se ha acabado. Un clásico excelso y una parada obligada para cualquiera con un par de orejas.

miércoles, 4 de julio de 2012

la interzona #20: cree o explota



Banga *** (Patti Smith, 2012)

Gracias Patti. Gracias por atreverte. En tiempos duros como estos hay que agradecer el acto de valentía que supone editar un disco con el lujo de esta edición libro-CD tan cuidada como suicida. Gracias también por mantener la independencia artística intacta. No es fácil.

Y dicho esto, maticemos la "grandeza" del undécimo disco largo de estudio de Patti Smith. Las referencias elevadas siempre han sido constantes en la obra de la de Chicago. Es algo que hasta el más inquisidor aceptaba porque de alguna forma Patti siempre ha sabido gestionar lo volátil, lo filosófico y lo intelectual dentro de su mundo particular de éxtasis y epifanía, para darle una forma a la vez asequible y nada pomposa. Que suele rayar lo naïf... Bueno, últimamente algo más que en sus comienzos descarnados. Aún así, al acabar el disco te deja la sensación de que has presenciado algo valioso. No es lo mejor que ha ofrecido, ni lo mejor que le queda por ofrecer, auguro, pero tiene su mérito. Al César...

Banga se alimenta de músicas que van de lo ligero a lo poderoso. Es rock, como siempre, pero con el espacio necesario para la voz especial de la Smith. Empieza con ortodoxia clara para ir mutando hacia la mitad del disco en su versión más apetitosa, esa que ha desarrollado en sus últimos trabajos. Esa en la que recita y eleva la voz hasta anegar tu cráneo con dicción poderosa y lírica entre vibrante e ingenua. "Tarkovsky (The Second Stop Is Jupiter)", "Nine" y "Constantine's Dream" son lo más importante del disco.

En cuanto a las referencias mencionadas, hay que decir que son especialmente numerosas en un disco viajero que se jacta de haber sido parido durante la travesía en el crucero ideado por Jean-Luc Godard para su película Film Socialism. Así, en las notas interiores, Patti habla de todo lo que inspiró cada una de las canciones, con el denominador común del viaje en un homenaje claro a la diversidad de nuestro planeta. A partir de aquí surgen las conexiones inspiradas en Bulgakov, Tarkovsky o Gogol, el emperador Constantino, Piero della Francesca o Amerigo Vespucci, y los homenajes a Maria Schneider y Amy Winehouse.

Patti Smith ofrece un disco intenso aunque irregular, donde parece no querer olvidarse de nada ni nadie. Sus hijos son importantes y contribuyen tocando en el disco, y Neil Young aparece a través de la versión que lo cierra. Un trabajo coral donde no quisiera olvidar las aportaciones mayestáticas, como es habitual, de un Tom Verlaine eléctrico e inspirado. No es el disco definitivo, pero ante tamaña generosidad uno solo puede quitarse el sombrero.

martes, 3 de julio de 2012

gigantes #25: la hija del predicador

Nacida en Memphis, criada en Detroit, hija de un predicador baptista, Aretha Franklin fue la voz que dio forma al soul moderno. Mashalia Jackson, The Ward Singers o Marion Williams fueron sus primeros instructores musicales. Si es que es posible enseñar el desgarro y la pasión que siempre ha derrochado la Reina del Soul.


Aretha empezó como cantante gospel, y en uno de sus tours, el ya famoso Sam Cooke la convenció para que se pasara al pujante y vigoroso rock 'n' roll. Para ello, y contraviniendo la opinión parental, se mudó a New York. Pronto ficharía por Columbia y empezaría a publicar singles y álbumes de cierto éxito, aunque algo mansos comparados con su posterior etapa en Atlantic. Ahí fue donde se fogueó como artista volcánica e indómita con un puñado de clásicos para la eternidad.

El carácter de Aretha, su interpretación totalmente involucrada y sus dotes vocales absolutamente prodigiosas marcaron una forma de acercarse al soul. Antes de ella ya las había grandes pero pocas se daban como ella, sin guardarse nada, en una entrega absoluta. Gospel, jazz, blues y rock han teñido las canciones de esta artistaza. Muchas de ellas compuestas por ella misma, en toda una demostración de poder y control artístico. Sin ella no hubieran existido Beyoncé ni Amy Winehouse. Sin ella nos hubiéramos perdido demasiado porque ella es la Reina del Soul. Ella es el SOUL.

3 básicos (con trampa)

I Never Loved a Man the Way I Love You **** (1967)

El primer golpe de autoridad, este clásico del soul destella sin problemas gracias sobre todo a tres temazos eternos. "Respect", "I Never Loved a Man..." y "Do Right Woman, Do Right Man" son las gemas incrustadas en el corazón de un disco sólido y didáctico a partes iguales.

Lady Soul ***** (1968)

Para mí, su mejor disco con diferencia y uno de los clásicos más incontestables de los 60. Aretha está torrencial aquí y completa interpretaciones de auténtico desgarro y contención divina. "Chain of Fools", "People Get Ready", "(You Make Me Feel Like) A Natural Woman", "Good to Me as I Am to You" o "Ain't No Way" son argumentos de un tonelaje irrebatible.



The Very Best of Aretha Franklin, Vol. 1 ****1/2 & Vol. 2 **** (1994)

Hago trampa. No lo puedo evitar. Estos dos volúmenes de sus grandes éxitos se venden por separado y son independientes pero la coherencia de su desarrollo cronológico hace que me atreva a agruparlos como la tercera obra esencial de la artista de Memphis. Es una gran selección de temas que llegaron bien alto en las listas, singles irrefutables sin los que se hace difícil comprender el poder de la diva. El primer volumen abarca desde el 67 al 70, mientras el segundo se faja con una época algo más desagradecida, la que va del 72 al 76. Una selección sabrosa y encendida del mejor soul facturado por una grande del género. Esencial.

Una canción

No es la más importante, ni la más exitosa, ni la más famosa pero "Ain't No Way" resume lo que más me gusta de la Franklin, o al menos una faceta de la misma. La canción que cierra Lady Soul es todo un manual de referencia sobre cómo interpretar con una delicadeza extrema sin sonar pasteloso ni por un instante; sobre cómo alcanzar las notas altas sin que parezca que cuesta y sin apabullar al oyente, en un crescendo pulmonar delicado, prolongado, sutil y extático. Una maravilla que a veces parece imposible.


domingo, 1 de julio de 2012

momentazo #102: canciones desde palacio



Sr. Chinarro - Directo acústico en el Palacio de Viana (Córdoba) - 30/06/2012.

Aparece Antonio Luque, gigante y desaliñado, con su lata de Águila-Amstel y una timidez que puede resultar sospechosa a estas alturas. Tantos discos después, tanto respeto amasado a base de tinta y corazón y tantos seguidores, adoradores más bien, antiguos y nuevos, críticos pero reverenciando cada uno de sus movimientos, se antoja difícil creer que a Antonio no le salga la voz entre las canciones. Es un truco, seguro. Una de sus muchas maneras de aparecer encantador. Infalible, por otra parte.

Fue un concierto íntimo en el que desgranó un buen puñado de gemas de sus últimos 5 discos. Esos que lo han puesto en la cúspide máxima a la que puede aspirar alguien con la decencia independiente de Luque. Desde ese ya lejano El fuego amigo con el que rompió la baraja hasta el reciente Menos Samba, resonaron canciones con pellizco y algo de sarcasmo.

¿Se echó en falta el apoyo de una banda? En parte sí. No se puede decir que el poder de su música sea el mismo a pelo, pero las canciones se sostenían maravillosamente. El añadido de ese chelista fabuloso para adornar la segunda mitad del concierto fue todo un acierto, sin duda.

¿Se echó en falta la ausencia del temario antiguo? Pues eso dependerá de cada uno. Por mi parte la selección me pareció excelsa y el regalo de ese "Cero en gimnasia" en los bises fue todo un detallazo. En fin, intimismo por detallismo y cercanía por electricidad. Lo comido por lo servido.