sábado, 29 de marzo de 2014

tótem #71: katharsis


Álbum: Live Live At the Harlem Square Club, 1963
Artista: Sam Cooke
Año: 1985
Sello: RCA 

01  Feel It





03:51
02  Chain Gang





03:19
03  Cupid





02:46
04  Medley (It's All Right / for Sentimental Reasons)





05:06
05  Twistin' the Night Away





04:20
06  Somebody Have Mercy





04:38
07  Bring It on Home To Me





05:42
08  Nothing Can Change This Love





03:40
09  Having a Party





04:09
 

Hubo un tiempo en el que la frontera entre el soul y el pop era muy tenue. Así se ve en este directo de directos en el que un artista encendido hace arder un auditorio redefiniendo la catarsis del teatro griego en un entorno contemporáneo. Todo con la sencillez de unas melodías desarmantes y una interpretación irrepetible. Desmontar dioses y hacer desmayar a las mujeres, que decía cierto profesor en el cine. Sobre todo de lo último este disco es el epítome.

Que Sam Cooke pudo ser el mejor cantante que el soul haya parido es un argumento difícil de discutir. Sobre todo a la sombra de este álbum en el que se basta y se sobra para elevar la tensión y las pulsaciones del oyente a base de canciones trepidantes y momentos de ternura celestial. Su fraseo limpio, su dominio superlativo del control le permiten entrar y salirse a voluntad del ritmo perfectamente marcado por la orquesta a la par que le da la libertad necesaria para gemir, reírse y dialogar con el público para redondear una de las veladas más fastuosas que se hayan registrado.

Al escuchar estas interpretaciones una y otra vez resulta increíble que hubiera que esperar más de 20 años
para verlas editadas. ¿Demasiado carnal? ¿Demasiado pecaminoso para la época? No les culpo. Sam Cooke, ese negro apolíneo, imponente en plena celebración racial debía parecer el mismo demonio y sus canciones todo un llamamiento a la lujuria y la hermandad. La unión siempre hace la fuerza y parece que siempre ha habido gente interesada en que no nos enteremos. Sam lo sabía demasiado bien y como pasa demasiado a menudo no fue hecho para durar. Meses después de este concierto murió tiroteado en un motel de Los Angeles. La ironía maldita y cruel lo erigió en un Mesías negro que solo por esta obra maestra ya merecería un lugar enorme en el corazón de toda la humanidad.

Curiosidades


- El motivo por el que la grabación tuvo que esperar tanto tiempo para ser publicada fue que la discográfica la veía demasiado cruda y temía dañar la imagen pop que estaba forjando del artista. Craso error en lo artístico, pues desde su edición el disco no ha hecho más que cosechar parabienes de la crítica, erigiéndose en uno de los mejores directos jamás publicados.



viernes, 21 de marzo de 2014

momentazo #184: abogado del alma



Paolo Conte (Paolo Conte, 1974)

El Paolo Conte dulce, sensible, acunado por la canción. El Paolo Conte iniciático, con la personalidad por formar pero cerca de la cuarentena. El Paolo Conte que pretende parar el tiempo con materiales tan poco nobles. El pretencioso por querer invadir tu corazón con tan poco. El victorioso siempre, porque como repetiría en tantas ocasiones futuras, lo consigue. Es el primero, el advenedizo, el corrientito, el preñado de esa sencilla hermosura inalcanzable.

viernes, 14 de marzo de 2014

la interzona #41: trepanación



 Far Beyond Driven (Pantera, 1994)

Según los entendidos, la gloria de Pantera está en "Vulgar Display of Power" (92) y en ese antes y después que supuso "Cowboys from Hell" (90). Nada que objetar por mi parte, o casi. "Vulgar..." siempre será el gran disco de los tejanos. Ahora bien, no tengo tan claro cuál sería el segundo, aunque si me aprietan me quedo con su continuación, este desbordante y ultraviolento "Far Beyond Driven".

Sin menospreciar la inventiva que puebla su debut con ATCO y el hecho de ser el germen que contendría todo lo que Pantera serían en un futuro, "Far Beyond Driven" es para mí más apabullante dentro de su imperfección. Tiene un arranque espectacular donde demuestran hasta qué punto dominan un sonido que les había costado producir años. Es un disco más básico, plagado de riffs directos a la boca del estómago y donde se acercan al noise. Una canción tan dura como "I'm Broken", por ejemplo, contiene en su mezcla de riff clásico y un Anselmo poseído una cualidad casi soul. Son cosas estas que podrían indicar que no hay metal aquí y por supuesto eso no es cierto. "Far Beyond Driven" es un disco de metal pesado que, como suele pasar con todos los del grupo, se va haciendo farragoso y pesadete en su segunda parte. Ese es el lastre principal de todos los discos de Pantera.


PD: Y un detalle que no me gusta nada. Esa disculpa en el libreto por versionar "Planet Caravan". Una cosa es deberse a los fans y otra tenerles miedo. ¿Qué disculpa se necesita ante una canción tan bestial y una versión tan cuidada?

domingo, 2 de marzo de 2014

la interzona #40 & momentazo #183: acercando las estrellas



I

Factores que afectan al equilibrio (PAL, 2004)


PAL se visten de largo con un disco que ofrece tantos gozos como interrogantes. Porque está muy claro que abusan de sus referentes de manera salvaje y eso no suele ser bueno. Ya sea el space rock made in Rugby, el krautrock teutón o la dejadez melodiosa de Los Planetas, la infección en su sonido es más que evidente. Por otra parte, la aparente falta de personalidad se palia cuando se es capaz de ofrecer algo impactante, lo cual consiguen los de Torrijos merced a una hipnosis tóxica de efecto mareante. Un sonido casi sólido que amenaza por su saturación endiablada y achicharra una voz que puede irritar por impostada pero que al final acaba empastando en la amalgama. Atinado y esperanzador debut.


(...)

III

Error de fábrica (PAL, 2009)

Y al tercer día explotaron. Después de un par de ejercicios de estilo interesantes pero que no les llevaban a ninguna parte, PAL pone patas arriba su sonido arrimándose a lo primitivo de una rítmica primigenia y de
una simpleza brutal. Aparcan el engolamiento ruidista sin darle la espalda. Siguen estando ahí los estallidos noise pero el elemento cósmico está mucho más suavizado. Esto unido a la definición que toman las canciones, mucho más directas, con una voz más clara y más viva, redunda en un disco a todas luces más hecho, mejor pensado y sabiamente ejecutado. CAN sigue estando presente (gracioso homenaje en "Campeón") aunque se diluye entre arrebatos de pop más o menos cristalino. Y se gana con la presencia atávica de Bo Diddley y todo ese rocanrol negrata en las baterías y en lo percutivo de las guitarras. PAL han dado con la tecla. Han aprendido a bailar y ya no quieren parar.