miércoles, 28 de mayo de 2014

momentazo #195: aún quema



The Unforgettable Fire (U2, 1984)

U2 inauguran su camino hacia la grandeza tirando de potencia épica a troche y moche. Dejan las sutilezas para algún piano perdido por ahí ("The Unforgettable Fire") y aparcan el rock aguerrido salvo en algún resto de crudeza ("Wire", "Indian Summer Sky"). Lo que impera es el inflado de atmósferas y melodías en crescendos imperiales que nos remiten a cosas como "Tomorrow" ("October", 1981). Aquí depuran la técnica en un "Bad" que ya anuncia los momentos más grandilocuentes de "The Joshua Tree" (1987). Y tengo que admitir que con todos los peros que se quiera, lo hacen como nadie. Que su legado haya sido malinterpretado mil veces y caricaturizado por bandas de medio pelo no les quita su valor.

Por otra parte, en este disco más que en ningún otro se aprecia un interés experimental inédito en su carrera. El tratamiento de la melodía y las guitarras de "Promenade" o "4th of July", el traqueteo percutivo de "Elvis Presley and America" o el temita a capela "MLK" dedicado a Martin Luther King, son desiguales en sus resultados pero absolutamente intrigantes. Ya es algo para un disco tan menospreciado como el talento de los irlandeses.

Y es que aún compartiendo los recelos que provoca el chorro epifánico que desbordan temas como "A Sort of Homecoming", "Pride (In the Name of Love) (impecable por otra parte), "The Unforgettable Fire" o, sobre todo, "Bad", no se puede negar que todas y cada una de ellas cuenta con un algo interesante, disfrutable, emocionante. Por poco que sea, es más que suficiente para que estemos ante un estupendo disco de una banda mil veces sobrevalorada e infinitamente menospreciada a la vez.

domingo, 25 de mayo de 2014

la interzona #45: versión beta



Garbage (Garbage, 1995)
ELECTRÓNICA / POP / ROCK
ALTERNATIVO - electropop

Resultado de imagen de garbage first albumEl eterno caso abierto del disco inflado a base de loas (in)justificadas. No es fácil enfrentarse a él con una mirada imparcial así que como hoy estoy de buenas me quedaré con el corazón pop que late con fuerza en estas canciones. Sí, ya sé que vienen envueltas empalagosamente en celofanes electrónicos demasiado chillones que incluso rozan el mal gusto, pero si se trata de tararear y bailar, el disco cumple. Sobre todo en lo primero.


Puede que los años le hayan quitado la vitola de clásico contemporáneo que se le dio (sin duda con demasiada ligereza y apresuramiento), pero una escucha reposada puede hacer que se le aprecie en su justo valor. Además tiene "Only Happy When It Rains", ¿qué más se puede pedir? Bueno, tiene sus cositas...


Con todo, el estreno de Garbage se hace su hueco en mi estatería, porque es a todas luces un buen disco. Mejorable y burdo pero con una gran pegada y un precioso diseño de portada. Razones de peso, o no, para que me compense la inversión. O eso me digo para consolarme.


sábado, 24 de mayo de 2014

momentazo #194: babyface



Boy (U2, 1980)

El debut, y por ende, el disco de su primera época que mejor ha envejecido. El respeto que sigue generando puede venir por la adoración que se ha vuelto a tener en tiempos recientes por los no hace mucho caducos 80. Por eso y porque, a decir verdad, sigue sonando como una bomba merced a esos rastros de post-punk en las guitarras y a esa épica que tan solo empezaba a esbozarse. Aquí las canciones son fundamentalmente sencillos alaridos (post)-adolescentes. Y nadie lo diría en la época, pero viendo en lo que iba a convertirse la banda, esta inocencia insultante les sienta como un guante.

Los retazos más potentes todavía se defienden con la cabeza alta. Me refiero a "I Will Follow", "Out of Control", "Stories for Boys", "A Day Without Me" o "The Electric Co.". No buscaban ningún tipo de filosofía, sino que eran viñetas de una juventud que buscaba una forma de expresión. Tampoco se quedan atrás los momentos más oscuros y melancólicos como son "An Cat Dubh", "Into the Heart", "Ocean" o "Shadows and Tall Trees". La épica que les reportaría tanto crédito como desprecio en el futuro empieza a pergeñarse aquí en dos bombazos monumentales que aún a día de hoy están entre mis favoritos de toda su carrera, "Twilight" y "Another Time, Another Place". Gritos y crescendos dominados por una guitarra exquisita, hiriente e inimitable. La de un The Edge que empezaba desde el principio a dejar constancia de su gusto y su pericia. Esto no pasó desapercibido. Todavía recuerdo la sorpresa al ver el disco en una lista de los mejores discos de guitarra de todos los tiempos. La revista era de clara filiación heavy, lo cual aumentaba el valor del título. O eso me parece a mí. Incluso a día de hoy.

viernes, 23 de mayo de 2014

trick or trick? #49: expired oriented rock



Boston (Boston, 1976)

Lo ponen demasiado fácil. Casi da pena maltratar a este álbum pero es que no puede ser que reúna tantas cosas odiosas. Este "clásico" suena a vegestorio más que a adulto y no sé qué es peor de todos los toques que lo afean. Podríamos tener suficiente con los juegos de voces de musical barato, pero es que ahí están también esas armonías de guitarra pastelosas hasta el vómito. Y por si fuera poco, todo lo envuelven en esa portada que no sé si llamar naif o directamente infantiloide. Les reiremos al menos la "gracia" de "More Than a Feeling", lo más parecido a un clásico aunque sea más por obcecación de las radios en su bombardeo que por su belleza. Todo es tan bonito y tan cuidado aquí que no me parece sincero. No me llega. Y por supuesto las baladas se resienten aún más. Imagínenselas si pueden, o más bien si quieren.

jueves, 22 de mayo de 2014

momentazo #193: cebollas curativas



Green Onions (Booker T. & the M.G.'s, 1962)

Se puede caer en la tentación de usar este disco como música de fondo o hilo musical de unos grandes almacenes. No sería mala idea, aunque la verdad es que esta música no se va a dejar ser ninguneada ni transformada en subproducto. En cuanto le des al play se va a rebelar y va a asaltar tus oídos y tu cuerpo sin compasión. Porque esto es un karaoke celestial, un colchón mántrico de hammond catedralicio y guitarra turgente, batería sincopada y bajo-ancla, la base sobre la que no es difícil imaginarse las voces de Marvin Gaye, Ray Charles, Elvis Presley o incluso James Brown. Solo hay que dejarse llevar por el torbellino, ese vórtice de rhythm & blues y rock & roll preñados de soul. Nunca un disco instrumental ha sonado tan fresco y directo, sin artificios ni experimentos innecesarios. Y ya sé que muchos temas son clásicos escritos por otros, pero los intérpretes también son necesarios cuando son de este calibre. Gente que derrama música, y ¡QUÉ MÚSICA!

lunes, 19 de mayo de 2014

momentazo #192: cógelo mientras puedas



Pearl (Janis Joplin, 1971)
ROCK / SOUL
BLUES - soul inflamado

Resultado de imagen de janis pearlLa llamaban "Pearl" como ese fruto pecaminoso que era la niña de "La letra escarlata" (Nathaniel Hawthorne). Y como esa niña, fue una estrella fugaz que brilló con una luz inmensa y brevísima en un puñado de años dorados. En la transición de los 60 a los 70 parecía que a Janis le urgía algo. Cada disco era una huida hacia delante, un documento que registraba hasta qué punto el blues le ardía en la garganta, en el alma. Este disco supuso un nuevo cambio de músicos y nuevas ambiciones. Una obra de soul incendiado.

Contenido y desgarrado, es el testamento en el que nos deja algunas de las interpretaciones más impresionantes que grabara

Este disco póstumo se tiene habitualmente por su obra maestra. Contenido y desgarrado, es el testamento en el que nos deja algunas de las interpretaciones más impresionantes que grabara (véase "A Woman Left Lonely", "Cry Baby" " o "Get It While You Can"). Se ve que pretendía aumentar la variedad respecto a obras anteriores (rock, soul, folk, country, blues) y la paleta multidimensional convence. También puede estar algo sobrevalorado porque a veces cuesta separar el morbo de la paja. No olvidemos que el disco no está acabado, contiene un tema instrumental al que no dio tiempo a que Janis pusiera voz y un tema a capela que grabara tres días antes de morir. Esta hermosa amputación creo que tiende a marear al seguidor y cegarlo en demasía. "Pearl" es un gran disco, una impresionante despedida, pero deja bien claro que podía haber sido mucho mejor.


En definitiva, tremendo testamento, uno de esos discos a medio hacer, más encantadores que perfectos, más reveladores que redondos. Un álbum clásico que muestra el inmenso potencial cercenado de la dama del blues. Todavía tenía mucho que decir pero todas estas conjeturas son inútiles. Tan solo podemos recrearnos en su breve obra, el doloroso legado de la que prefirió arder a consumirse poco a poco.

sábado, 17 de mayo de 2014

trick or trick? #48: el camino del exceso



El espíritu del vino (Héroes del silencio, 1993)
ROCK
ROCK & ROLL - hard rock / melodrama

Resultado de imagen de heroes espiritu del vinoMastodóntico proyecto que mira a los ojos del Physical Graffiti (1975) de Led Zeppelin. Brisas orientales, hindúes para más señas, lo refrescan. Producción impecable para dar brillo a tamaño exceso. Y sobre esto va el disco. Todo gira en torno al exceso y a la añoranza de las cosas sencillas.


Si el camino del exceso conduce al palacio de la sabiduría, Héroes del silencio erraron la ruta en alguna encrucijada


Y para hablar del exceso, ¿qué mejor que hacerlo con una obra excesiva en todos los aspectos? Pues la respuesta sería: cualquier otra cosa. Demasiado minutaje, demasiada épica mística-budista, demasiados temas vacuos y tópicos y solo algunos momentos inspirados - sobre todo los más potentes. Por suerte tras la extenuante travesía por el desierto llega el bendito cierre con la calidez y humanidad de "La alacena". Tragos y vicios sencillos en honor a Dionisos.


Si el camino del exceso conduce al palacio de la sabiduría, Héroes del Silencio erraron la ruta en alguna encrucijada. Lo que no significa que el disco no pueda satisfacer al fan más enconado. Muy al contrario, estos son los Héroes en su máxima expresión, disfrutando las mieles de un triunfo que, tampoco hay que escandalizarse, se les había subido a la cabeza. Mucho.

viernes, 16 de mayo de 2014

supertrax #113: la caricia y el miedo

Nos la encontramos en una de las cumbres de The National. Ese High Violet (2010) cargado de hermosura y solemnidad. Como la que derrocha "Afraid of Everyone", mosaico instrumental en el que la impresionante voz narrativa de Matt Berninger nos acuna con esa mezcla de calma y amenaza que ha hecho al grupo gurú de la elegancia. Entre mantos oscuros y gravedad ritual, ladies and gentlemen... temazo.

jueves, 15 de mayo de 2014

la interzona #44: el camino tortuoso hacia la gloria



Senderos de tración (Héroes del silencio, 1990)
ROCK
ROCK & ROLL - hard rock / melodrama

Resultado de imagen de senderos de traicionSenderos de traición habita en el recuerdo de mi generación como el pelotazo musical más grande que hayamos vivido en este país si exceptuamos el éxito de Mecano, claro. Sin duda todos recordamos lo que significó oir en la radio un tema tan potente como "Entre dos tierras" y ese "por fin" que bullía en nuestras mentes. Sin distorsión pero con una pegada más que patente, el tema, la iconografía del grupo, el siguiente single ("Maldito duende"), el brutal trabajo promocional, todo se conjuró para lanzar al estrellato a estos maños.


Y a tantos años vista, podemos decir que aquí se queda el legado de la banda. Senderos de traición sigue siendo su mejor disco, como cuando empezábamos a oírlo. No han podido superar el peso de estas canciones tan bien producidas por el finísimo Phil Manzanera. Y eso que no son nada del otro jueves. A decir verdad, se inflan con la pompa y el boato de ese Bunbury que puede resultar odioso. En cante y en letras. Lo de Juan Valdivia es otra cosa. Él es el armazón aterciopelado sobre el que las canciones respiran y fluyen. Sus arpegios limpios, con ese toque ibérico entre densas capas anglófilas, quedarán para la posteridad y son los responsables de que perdonemos las tonterías de Enrique. Porque aunque es el disco más equilibrado en todo de Héroes del silencio, incluyendo letras, todavía se escapan excesos imperdonables. Excesos que gracias a la solidez de la producción se digieren mejor. Cosas como "si hay destellos de magia entre los besos de la traición" pasan casi inadvertidas.
Y a tantos años vista, podemos decir que aquí se queda el legado de la banda. Senderos de traición sigue siendo su mejor disco, como cuando empezábamos a oírlo
Estoy de acuerdo. El segundo álbum del cuarteto es un "hito". La profesionalidad de su grabación, el buen acabado de las canciones, supuso un antes y un después en las grabaciones en este país. En cuanto a su valía artística... también se puede considerar un "hito", aunque sólo sea para sus autores. Héroes estaban en la cima de sus poderes. Todo dependía de cómo gestionaran esa fama que a pesar de todo se habían ganado a pulso. Hoy sabemos lo que pasó después y eso, lamentablemente, empaña cualquier resultado. Pero entonces no lo sabíamos ni queríamos saberlo. Tan sólo queríamos seguir engañados en nuestro fanatismo sin saber que a la vuelta de la esquina nos esperaba el beso terrible de la traición.

momentazo #191: vudú



Gris-Gris (Dr. John, The Night Tripper, 1968)
BLUES / JAZZ
NEW ORLEANS - voodoo blues

Resultado de imagen de gris-grisPsicodelia pantanosa borboteando en este caldero infecto que es el debut de Dr. John. The Night Tripper entra por la puerta de atrás de la industria con esta joya bajo el brazo. Una gema que casi nadie apreció en su momento. Demasiado impura, demasiado llena del fango de Nueva Orleans para que hiciera honor a su origen.


Hasta las cejas de rituales y sustancias, el chamán sureño se rodea de un nutrido grupo de discípulos para dar forma a una música que surge directamente de la tradición para transformarse en un algo viciado no apto para todos los públicos. Es música ceremonial que se desenreda perezosamente, llena de percusiones y susurros. Comparte la visión del blues de todo un ínclito como Don Van Vliet (Captain Beefheart) y a partir esa inquietud consigue invocar espíritus similares a los del californiano.

Una gema que casi nadie apreció en su momento. Demasiado impura, demasiado llena del fango de Nueva Orleans para que hiciera honor a su origen.

"Gris-Gris" es un conjuro vudú de potencia infinita capaz de viajar en el tiempo y crearse un estatus legendario cuando se dirige a su cincuenta aniversario. Su nombre viene de un amuleto protector en el vudú, esa "ciencia" arcana que se practica en Luisiana. Fuerzas oscuras aparte, el brebaje sigue teniendo el sabor fuerte del primer día. Probarlo es caer rendido ante su repugnancia y su hedor. Un pestazo que nos repele y nos atrae con un magnetismo inexplicable.