sábado, 30 de agosto de 2014

momentazo #204: el penúltimo aliento



Devils & Dust (Bruce Springsteen, 2005)

Resultado de imagen de devils & dustNo comulgo con aquellos que quisieron ver en "The Rising" (2002) la obra de madurez definitiva de Springsteen. Máxime después de golpearnos con este discazo que roza a sus mayores clásicos 30 años después de "Born to Run" (1975). "Devils & Dust" es un álbum templado donde la épica no se desboca y lo íntimo suena tan de verdad como los susurros sangrientos que soltó en "Nebraska" (1980). En "The Ghost of Tom Joad" (1995) ya intentó repetir la jugada desde lo acústico y le salió muy bien, la verdad, pero es aquí donde encuentra un equilibrio que ya creíamos perdido, una vuelta a sus mejores mimbres de cantautor. Eléctrico o acústico, va a azotar tu conciencia igualmente. Y también tu alma ávida de ese "por fin" que llevábamos tanto tiempo esperando. Puede que peque de cansino en algunos tramos, muy pocos, pero el disco ofrece un conjunto sólido de alto voltaje emocional. Los demonios surgen de las cenizas del pasado, del polvo de los años y, a pesar de los pesares, está claro que esa voz siempre nos cautivará, y que esa guitarra nos ayudará a soportar esta existencia. No es perfecto, pero a estas alturas, más que digno, dignísimo, es casi monumental.

viernes, 29 de agosto de 2014

icono #2: che



Alberto Díaz (Korda) tomó en 1960 esta foto del revolucionario argentino. No creo que fuera consciente de la que iba a liar con la imagen que no tardaría en convertirse en mítica para grabarse en la memoria colectiva como símbolo para los desheredados. A ello contribuyó sin duda el retoque de la foto en dos colores en un estilo pop art que imitaba lo que hiciera Warhol con Marilyn Monroe y Elvis entre otros. El autor de dicho montaje fue el irlandés Jim Fitzpatrick y a partir de ese momento la imagen no ha dejado de acompañarnos en grafitis, camisetas y merchandising de todo tipo dejando entrever la esencia contradictoria de este mundo donde la revuelta social y el inconformismo acaban coqueteando con el mercantilismo más atroz hasta el punto de ser devorados por este.

miércoles, 27 de agosto de 2014

momentazo #204: llamadme "entierro"...



Detrás del nombre de Burial se escondía el misterio más absoluto. En el momento de la publicación de este disco, poco o nada se sabía de este músico y productor británico salvo que tras su careta se esconde uno de los reyes de eso que alguien ha llamado dubstep. Esto es, voces soul planeando sobre bases atmosféricas de ritmos duros y obsesivos. Un panorama apocalíptico a partir de briznas de pureza angelical. En "Untrue", cima auténtica de un género con todas las limitaciones, lo hermoso es amenazante y lo oscuro, negrísimo.

Ahora sabemos que este Burial se llama en realidad William Emmanuel Bevan y se pueden encontrar todo tipo de datos biográficos sobre él en la todopoderosa red. La maquinaria, los fans, el mundo actual, no son amigos de los misterios prolongados. Así parece que algo de ese glamuroso suspense se ha perdido y la música del londinense puede parecernos menos críptica, aunque solo es una sensación. La realidad golpea con la escucha de esta obra, su cima, un momento inhóspito en el que la amenaza sigue conservando lascas de belleza y lo negro nos succiona irremisiblemente hacia su corazón de tinieblas.

martes, 26 de agosto de 2014

momentazo #203: tócala otra vez, pepe...



El fin de la década (Burning, 1979)

La movida madrileña no iba con ellos. Nada de glamour. Lo suyo es el sexo descarnado y explícito, los callejones malolientes y los peligros de la noche en la Elipa. Añadamos a la coctelera el rock 'n' roll sucio de los mejores Stones y tendremos canciones con nervio eléctrico y pasaporte a la autenticidad. A destacar "¿Qué hace una chica como tú...?", convertida en uno de los himnos de la movida, o el medio tiempo inflamado en erupción lenta de "Las chicas del "drugstore"" (su "Sympathy for the Devil" particular).

Un disco que marca una época y que refleja a la perfección el estilo de estos madrileños. Claramente deudores del rhythm 'n' blues filtrado por los rockeros británicos con los mencionados Stones a la cabeza, Burning fueron un grupo diferente. Este disco lo deja bien claro. Como también que mientras que en Tequila todos querían ser Mick Jagger, en Burning al menos uno era de Keith Richards. Pepe Risi (José Casas), el alma del grupo, ese cruce imposible entre Richards, Wilko Johnson y Mark Knopfler. Un guitarrista como no ha habido otro en este país. A él le debemos la mayor parte del aura de este disco que aún hoy sigue sonando válido, fresco e insolente como el primer día. Tócala otra vez, Pepe...

martes, 19 de agosto de 2014

icono #1: la muerte de sigfrido


Los nibelungos, parte 1 - Sigfrido (Fritz Lang, 1924)

El maestro alemán da forma material a la leyenda germánica por antonomasia en dos películas radicales y decisivas en la historia del cine. En esta primera parte graba en la retina de la eternidad la forma en que muere Sigfrido. Antes de esta imagen la escena había protagonizado infinidad de pinturas y grabados, pero Lang consigue crear esa experiencia pictórica en movimiento tan única, tan difícil, y ya nadie querría imaginar de otra forma este momento trágico del héroe despeñándose desde la cima de su poder.

icono #0: altamira


Imágenes clavadas en la memoria colectiva. Flashes voluptuosos que se alojan en el cerebro como un disparo. Ni calidad artística ni mensajes cifrados. Lo que se valora aquí es el impacto, el alcance, el poder atávico de la imagen por encima de todo. Fotogramas de película, fotografías, cuadros, portadas de discos... Cualquier cosa y a la vez solo una selección exquisita de ellas. Ladies and gentlemen... ICONO.

jueves, 14 de agosto de 2014

momentazo #202: california dreamin'



Buffalo Springfield Again (Buffalo Springfield, 1967)

Supergrupo avant la lettre, Buffalo Springfield acogió en su seno al futuro dorado del folk/rock. Poco podían imaginar sus fans las calidades de lujo que albergaba un grupo que en su brevedad brilló con la potencia que sólo podían dar titanes de la talla de Neil Young y Stephen Stills, a la que se añade la colaboración estelar de luminarias como Jack Nitzsche o el ubicuo David Crosby.

Este era el segundo disco del grupo y fue el resultado de una grabación tensa por los problemas para encontrar bajista permanente y la desidia y ausencia mental de Young. Este estaba ya pensando en otros proyectos que le llenarían más y eso no ayudó a dar fluidez a unas grabaciones tormentosas y accidentadas. Fruto de esa tensión al límite salió este álbum agreste y dulce que tiene una portada preciosa y un contenido que es un anuncio y una constatación. El disco suena como compendio de los poderes ya conocidos de estos gigantes y como profecía de lo que iban a ofrecer en un futuro. Así nos encontramos la dulzura campestre de Young aliñada por el talento compositivo y el tino melódico de Stills, así como esa electricidad brumosa, esa distorsión harapienta tan hippy que reventarían en estilos diferentes tanto The Byrds como Young con Crazy Horse. "Mr. Soul", "Expecting to Fly", "Everydays" o la rarita "Broken Arrow" son clásicos por derecho.

Buffalo Springfield Again, la cumbre de un grupo que se despachó en tres discos y que aún así supo dejar una huella imborrable en todo aquel aficionado a todo ese batiburrillo que ahora llaman "americana". Guitarras acústicas y eléctricas, voces en plenitud y melodías de granja. La mitología de una joven y exuberante Norteamérica refulgiendo en diez canciones como diez soles.

miércoles, 13 de agosto de 2014

tótem #74: eisenpferd / iron horse





Título: Trans Europa Express 
Artista: Kraftwerk
Año: 1977
Productor: Ralf Hütter / Florian Schneider
Sello: Kling Klang / EMI

 01  Europa Endlos





09:41
02  Spiegelsaal





07:57
03  Schaufensterpuppen





06:15
04  Trans Europa Express





06:37
05  Metall Auf Metall





02:12
06  Abzug





04:54
07  Franz Schubert





04:26
08  Endlos Endlos





00:47

Esta sinfonía mecánica no podría realizarse hoy a pesar de todos nuestros avances técnicos, o mejor dicho, precisamente por eso. Todavía sorprende cómo exprimieron esas primitivas cajas de ritmo y sus juguetitos analógicos consiguiendo una sacudida mental irrepetible y de consecuencias imborrables, auténtica referencia del rock industrial, el tecno e incluso el rap. Y lo hicieron a través de esa belleza fría, marcial, tan alemana. A lo humano desde lo maquinal.

Curiosidades

- Estos padres de la electrónica siempre destacaron por su investigación y sus aportaciones novedosas en el campo del sonido. Para este disco estrenaron una nueva maquinita llamada Synthanorma Sequenzer. Se trataba de un secuenciador analógico que era capaz de repetir secuencias de acordes o frases ad finitum. Esto liberaba a los músicos a la hora de repetir sus arreglos y propiciaba la acumulación de capas y capas musicales que enriquecían sus composiciones.

- A diferencia de los discos anteriores, en este grabaron dos versiones íntegras del mismo. Una en alemán y otra en inglés. En consecuencia adaptaron los títulos además de las letras, claro.

- En su ansia experimentadora se hartaron de escuchar el ruído real de los trenes con idea de aplicarlo directamente en el álbum, cuyo título no era casual sino que homenajeaba al sistema ferroviario internacional del viejo continente. Sin embargo, al final decidieron alterarlo significativamente al encontrarlo poco bailable.