sábado, 25 de julio de 2015

la interzona #52: Τὸ Μεγα Θηρίον



To Mega Therion (Celtic Frost, 1985)


Como tantos otros, Celtic Frost, vivían obsesionados por la masacre y el terror. Su música se obcecaba en los páramos del alma, con esa visión entre sádica y naif que ha marcado el metal en (casi) todas sus vertientes. "To Mega Therion" ("La gran bestia" en griego) sigue estas coordenadas desde el mismo homenaje a Aleister Crowley. Nada que muchos otros no hicieran antes. Y aún así se aprecia una calidad inherente en toda esta demolición baterística, en todos estos contrapicados guitarreros y toda esta debacle perpetrada en forma de convulsiones instrumentales al unísono.

Los fanáticos del death metal sitúan esta obra en la cúspide del arte. Claro que eso es una aberración, no seré yo quien lo desmienta. Pretender que este disco rebase la frontera inexpugnable del metal para colarse en discotecas de melómanos en general es simplemente una locura. En ningún caso hay que exagerar en las comparaciones wagnerianas. Por mucha intro de siniestrismo decimonónico, por mucha veneración por la tradición centroeuropea que muestren estos suizos, esto tampoco merece engrosar el canon occidental. Ni por sutileza ni por méritos artísticos.

Dando al César lo que es del César, admito que si te apetece explorar el ínclito mundo del heavy, "To Mega Therion" es una obra más que interesante. Asedia por acumulación, como era de esperar. El horror vacui lo emborrona absolutamente todo y la guturalidad de su cantante amenaza con agotar la paciencia más infinita. No deja de ser un disco de género, pero uno en el que la potencia llega a disfrutarse y en el que estos pioneros del metal extremo llegan incluso a jugar con bagatelas electrónicas, percusiones orquestales o coros fantasmales para crear algún pasaje de atmósfera turbia que ensanche horizontes y deje tomar un aliento que permita apreciar mejor el conjunto. Son momentos escasísimos como agua en el desierto, pero son los que te dejan con cara de que al final te estás perdiendo algo con este disco. Y por mucho que te lo pongas, no vas a saber qué es.

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