lunes, 18 de enero de 2016

la interzona #68: muerte en el barro



1916 (Motörhead, 1991)

No debía estar muy contento Lemmy después del semifallo de "Rock 'n' Roll" (1987) y hubo que esperar cuatro años para disfrutar de nuevo material de estudio. "1916" titularon al disco llamado a reactivar a unos Motörhead hambrientos como lobos. El resultado fue una huida hacia adelante en la que ese estilo inmovilista que siempre se les ha achacado buscaba aquí puntos de fuga como nunca hasta entonces.

A estas alturas de la película no se les podía pedir ya un clásico inapelable pero sí un disco nutritivo con un par de temazos a la altura de su mito. Lo más destacable volvemos a encontrarlo en el revolcón eléctrico de toda la vida, en chupinazos como "Make My Day", ese homenaje que es "R.A.M.O.N.E.S.", o "Shut You Down". Y por encima de eso destacan las novedades, ignotos hallazgos para un grupo nada habituado a cosas como usar teclados, cuerdas o trompetas, o relajar el tempo. Replantearse lo que hasta no hacía nada era innegociable resulta un riesgo que acaba mereciendo la pena. Puede que cosas como la elegía que da título al álbum o el vértigo industrial de "Nightmare / The Dreamtime" no puedan aspirar a la unanimidad, pero siempre consiguen que te acerques a escuchar con interés. No digamos ya la balada ardiente que es "Love Me Forever". Tremebunda en toda su extensión.


Lemmy se dio cuenta aquí del poder de las dinámicas y la variedad estilística. Sin renunciar a su sello personal, el grupo entregó aquí un disco a la vez arriesgado y continuista. ¿La innovación máxima de la que son capaces o simplemente un "más-de-lo-mismo" maquillado y vestido para impresionar? Este homenaje a los caídos en la gran guerra no puede pretender poblar las vitrinas de la comercialidad pero sus detalles y sus riesgos siguen sonando sinceros y acertados. Ya lo decían en las notas interiores "... para la gente que dejamos atrás – no queríamos abandonaros pero, de verdad, ¡teníamos que irnos!". No hay alternativa. O los amas para siempre o no lo haces en absoluto.

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