sábado, 19 de marzo de 2016

tótem #87: los grandes de un grande

https://upload.wikimedia.org/wikipedia/en/4/4c/ChuckBerry_TheGreatTwentyEight.png

Álbum: The Great Twenty-Eight
Artista: Chuck Berry
Año: 1982 
Productor: Phil & Leonard Chess
Sello: Chess

Disc 1

01  Maybellene





02:23
02  30 Days





02:24
03  You Can't Catch Me





02:44
04  Too Much Monkey Business





02:55
05  Brown-Eyed Handsome Man





02:17
06  Roll Over Beethoven





02:24
07  Havana Moon





03:07
08  School Days





02:42
09  Rock And Roll Music





02:32
10  Oh Baby Doll





02:38
11  Reelin' & Rockin'





03:16
12  Sweet Little Sixteen





03:02
13  Johnny B. Goode





02:40
14  Around And Around





02:41
Disc 2

01  Carol





02:48
02  Beautiful Delilah





02:10
03  Memphis





02:13
04  Sweet Little Rock And Roller





02:23
05  Little Queenie





02:43
06  Almost Grown





02:21
07  Back In The USA





02:27
08  Let It Rock





01:48
09  Bye Bye Johnny





02:05
10  I'm Talking About You





01:48
11  Come On





01:51
12  Nadine





02:35
13  No Particular Place To Go





02:42
14  I Want To Be Your Driver





02:14


El big bang estallando en tus oídos en un glorioso disco doble que glosa el poder y la gloria del rock 'n' roll. El inicio, la matriz, el origen de un sonido que ha dominado la música popular desde su surgimiento. Y si esta no es su partida de nacimiento poco le falta. Chuck Berry fue decisivo a la hora de dar forma a todo este rollo. Si no fue el único sí que fue el más importante. Que me perdonen Elvis y Little Richard, Fats Domino y Bo Diddley.

Berry dominó y definió todo lo que debía tener un músico de rock. El apartado compositivo con temas afilados como cuchillas. La inclusión de esos solos demoníacos. El aspecto gestual y guasón que copiarían tantos y tantos guitarristas y frontmen futuros. Y no olvidemos las letras, livianas y llenas de sentido en su hedonismo. Un cóctel que apelaba al instinto y a lo atávico del ser humano. Una combinación en la que la jeta se antepone a lo intelectual, lo espontáneo a lo pomposo. Todos podéis hacerlo, parecía decir. Y aún así cualquiera se daba cuenta de que esa maestría no estaba al alcance de cualquiera.

Estas veintiocho canciones son un contenido mínimo en cualquier currículum que pretenda glosar las enseñanzas del rock. Ellas solas componen un temario imprescindible para todo el que pretenda saber de qué va esto. Imparten magisterio pero a la vez son una gozada por mucho tiempo que pase. No hay lugar para la duda. Todo un monumento a la música popular en cualquiera de sus vertientes. Después de esto nada volvería a ser igual. ¡Cágate Beethoven, lo tienes crudo!

Curiosidades

- El disco cubre los 9 primeros años de Berry en Chess, su etapa dorada. Por ello es el recopilatorio definitivo del artista aún no cubriendo su carrera al completo. Lo es por la selección musical y por tener la capacidad de atraer tanto al oyente casual como al experimentado. Se han hecho otras recopilaciones pero al final todas acaban pecando de demasiado escuetas o demasiado enciclopédicas e inabarcables.

No me cabe duda de que eso ha influido decisivamente en la perdurabilidad de una obra que está entre los mejores discos recopilatorios jamás publicados.




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