lunes, 26 de septiembre de 2016

momentazo #328: hell hound on my trail



Quien no corre, vuela (Ray Heredia, 1991)

Resultado de imagen de quien no corre vuelaA esto se le llama flamenco-pop y puede parecer un insulto. Tan hartos estamos ya de todo ese flamenkito barato, insulso, barriobajero, que podríamos cometer el error de meter a este discazo en ese mismo saco y dejar que pasara por nuestra vida como una baratija sin valor. Un error imperdonable que tiene su penitencia al perdernos la gozada absoluta que es la obra maestra de ese maestro llamado Ray Heredia. "Quien no corre vuela" es suculento, febril y sabrosísimo. Un disco redondo de principio a fin.

Fundador de Ketama, José Heredia Bermúdez, vivió rápido como testifica el título de su único álbum en solitario. Su adicción a la heroína acabó con él pocos días después de grabarlo, por lo que ni siquiera lo vio publicarse. Otra herida más en esta historia del pop, otro escándalo morboso que aumenta la leyenda de un disco que no necesita amplificadores artificiales. Y menos de ese tipo. Esta joya prevalece por sí misma, eso es más que evidente desde la primera escucha. La gracia con la que combina el flamenco con elementos ajenos a su añeja estirpe es descomunal. Los ritmos latinos y afrocubanos inundan una obra que coquetea descaradamente con el pop y con una introspección a todas luces inédita en un estilo que siempre ha apelado a lo festivo o al desgarro, pero que no era amigo de reflexiones de interior.


"Quien no corre vuela" es un hito en la música española. Un momento inigualable, nuevo, único, pero de verdad. El origen de lo que se conocería como nuevo flamenco quedó unido para siempre a ese Ray de la portada, guitarra eléctrica en mano, vestido de época, provocador, iconoclasta, insolente para una vieja guardia siempre presta a la cerrazón y al no por decreto. Demasiados tomaron buena nota de los vientos de cambio que esta obra propulsó. La mayoría con resultados más que irregulares. Sí, es mucho el daño que este álbum ha desencadenado, pero es mucho más lo bueno que ha florecido a sus pies. Como mínimo el gozo de disfrutarlo fresco y radiante para la eternidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario