sábado, 15 de octubre de 2016

trick or trick? #76: la lápida



Bad Magic (Motörhead, 2015)

Resultado de imagen de bad magicEn el último no hay pistas de agotamiento físico para un Lemmy casi septuagenario. "Bad Magic" es un alarde de cómo se puede ser fiel a un estilo hasta la obsesión durante un puñado de décadas. Un estilo que prima lo atlético por encima de sutilezas mentales. Un estilo capaz de acabar con el aliento y la resistencia de más de uno a los que el señor Kilmister dobla la edad.

"Bad Magic" ha resultado ser la despedida para una de las bandas más grandes que hayan existido. Lemmy moriría pocos meses después de su publicación y nos deja este disco para la posteridad. Un disco que, por supuesto, es más de lo mismo, pero que precisamente por eso merece nuestra admiración. Hombres mayores haciendo música tan fuerte hay pocos, si es que hay alguno, y la entrega de Lemmy en este último zarpazo no puede dejarnos indiferentes.

Otra cosa es buscar más allá porque, eso lo sé, ya hace tiempo que nos enfrentamos a cada nuevo disco de Motörhead sin el hambre de antaño, sabiendo lo que podemos esperar. Algo que da seguridad pero también tristeza. No es esto la octava maravilla, seamos sinceros. Es sólo una piedra más en el templo malsano que Motörhead han construído durante cuatro décadas. Ni la mejor ni la peor. Una más, con toda su rabia y todo su amor. Y con al menos tres canciones valiosas: "Till the End", una balada clásica como las más clásicas de su repertorio, "When the Sky Comes Looking for You", su última gran canción, y esa versión del "Sympathy for the Devil" donde cambian de forma gloriosa congas por tambores de guerra para darle caña desde el respeto más reverencial. Y además cierra el disco de manera profética y jocosa a la vez. Representando lo que Lemmy ha sido para miles de personas: el profeta de una religión hecha de ruído y carne. Una religión en eterna decadencia que aún así pervivirá para siempre.

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