viernes, 17 de marzo de 2017

momentazo #377: bendita arritmia



Yip, Jump Music (Daniel Johnston, 1983)


POP
ALTERNATIVO - pop dislocado

https://e.snmc.io/lk/o/l/de24ac0cd04a58a787695c9a76d5c02b/2181325.jpgEl epítome de la primera época de Daniel Johnston agudiza el efecto y nos muestra lo doloroso del proceso creativo para su autor. Esta vez desgrana sus tonadas sobre acordes atropellados de órgano, lo que deja al descubierto el dolor y la angustia de ese parto que para Daniel supone escribir y grabar canciones. Si en "Songs of Pain", donde se había decantado por el piano, trazaba momentos de inmaculada belleza, entre montañas de histeria, aquí esos momentos quedan casi anulados por la ansiedad que provoca el trote machacón y fuera de tempo que propulsa al órgano de marras con una arritmia cardiaca que advierte constantemente de peligro de infarto y pide a gritos un electrocardiograma.



Dicho esto, si se consigue vencer el rechazo inicial, se podrá disfrutar de algunas de las piezas clave del canon johnstoniano. "Speeding Motorcycle", "Casper the Friendly Ghost" o "King Kong" están entre los temas más conocidos del norteamericano. Sin olvidar algunas de mis favoritas ya sean más o menos famosas. "Don't Let the Sun Go Down on Your Grievances", "Sweetheart" o "Worried Shoes" están entre lo mejor que haya compuesto jamás. Mención aparte merece esa curiosa, deslavazada y obsesiva "King Kong" en la que canta a capela el argumento de la película. Así sin más nos destroza la sorpresa a la par que ofrece una visión certera y realmente emocionante de su significado. Sentencias como "they shot him down / they thought he was a monster / but he was the king", demuestran el amor de Johnston por lo desviado, por lo marginal. Y la melopea que desgrana, más que obsesiva esquizoide, empieza poniéndonos los nervios de punta para meternos en su bucle y presenciar cómo se transforma en canto funerario.



Entierros, obsesiones y miedos de los que algo sabe, sin duda. "King Kong", como esta cassette más bien cutre, no parece nada impresionante pero llega al alma porque no es un simple relato, sino que habla de amor y de injusticia. Sí, Daniel sabe de qué va la película y de qué va la vida. Siempre me ha parecido que sabe mucho más de lo que aparenta. Muchísimo más. Y cada vez estoy más seguro de ello.

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